La Unión Europea aplica un cambio para terminar con la pesadilla de aprobar las cookies

Tener que aprobar las cookies cada vez que entras en una web, se va a terminar, la UE ha escuchado el clamor de los usuarios. Estas son las medidas adoptadas.
Lo llaman la Fatiga de las Cookies, y con razón. En la Unión Europea, cada vez que entras en una web tienes que responder a un cuestionario para decidir si quieres aprobar las cookies. Por suerte, su final está cerca, ya que se van a simplificar estos cuestionarios y, más a medio plazo, lo va a gestionar automáticamente el navegador.
La Comisión Europea ha aprobado lo que llama Paquete Digital, para aligerar las estrictas normas que se exigen a las empresas digitales, y así “acelerar la innovación”.
Dentro de este Paquete Digital hay un Ómnibus Digital que incluye algunos cambios en las normas que rigen las cookies.
Así van a cambiar las cookies en la UE
La mayoría de los ciudadanos apoyamos las medidas extra de protección de la UE, porque preservan la privacidad y la competencia algo mejor que el salvaje Oeste que es Estados Unidos y otros países, en donde casi hay barra libre para que te rastreen.
Sin embargo, esta protección está pésimamente implementada en el tema de las cookies. Es absurdo que tengas que aprobarlas cada vez que entras en una página web. Si borras las cookies a diario, algo muy recomendable para evitar rastreos, tendrás que aprobar las cookies en una misma web cada vez, incluso aunque entres todos los días.
Además, el formulario se convierte en una trampa mortal, porque está diseñado para que apruebes todas las cookies. No hay una opción de “Sí” o “No”. Hay una opción de “Sí” o “Entre aquí que vamos a marearle con opciones para que se canse, y apruebe todas”.
Al final todo el mundo acaba dándole al “Sí”, aprobando todas cookies, por puro agotamiento.
En primer lugar, la Unión Europea va a simplificar estos formularios. En muchos casos bastará con responder "Sí" o "No". En webs más complejas se deberán ofrecer opciones claras y directas, nada de mareos. Finalmente, algunas opciones de bajo riesgo, como análisis estadísticos, se van a quitar de los cuestionarios.
Más a medio plazo, el objetivo de la Comisión Europea es que los navegadores gestionen automáticamente las cookies. El usuario tendrá que elegir en la configuración del navegador el tipo de cookies que quiere, y las webs leerán esos datos y se adaptará a ellos.
Además quiere que la gestión de las cookies entre dentro del GDPR, el Reglamento General de Protección de Datos, para que las sanciones sean más duras si se incumple la ley.
Espero que todos estos trámites se aceleren, y la pesadilla de aprobar las cookies en la Unión Europea termine para siempre. O al menos, que funcione de una forma mucho más racional.
