"Ya no me preocupa que la IA robe mi cara, si alguien quiere usarla, que me pague", el trabajo del futuro: hasta 15.000 euros por prestar tu cara a la inteligencia artificial

Escanear rostro de IA
Escanear rostro de IAMontaje/Freepik
Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

Plataformas de IA en China permiten a personas comunes vender su rostro para generar vídeos y juegos. Conoce cómo funciona este nuevo mercado y sus riesgos legales.

La recopilación de datos de las plataformas y la memoria que almacenan ChatGPT, Copilot, Gemini y otros asistentes virtuales se está volviendo una amenaza en cuanto a la privacidad digital.

Aunque no lo parezca, esto está yendo más allá y es que ya están entrenando robots grabando rutinas en las casas de personas. Al mismo tiempo, se está utilizando esta información para seguir trabajando sobre los modelos de IA

Pues bien, cuando creas un prompt para generar vídeos, imágenes o videojuegos con inteligencia artificial, sí necesita una base estable para la red neuronal y el contenido suficiente para poder lograr que un chatbot tenga buenos resultados.

¿Recuerdas la tendencia de crear fotos con famosos usando ChatGPT? Cuando adjuntas imágenes que tienen tu rostro, se guarda de alguna manera y esto ha generado controversias con respecto al uso de los asistentes virtuales, aunque eso ahora ha evolucionado a convertirse en otro "negocio" para muchos.

Prestar tu rostro a la inteligencia artificial ya se convierte en una fuente de ingresos

Face ID de IA
Face ID de IAFreepik

Puedes pedirle a la inteligencia artificial que genere imágenes desde cero sobre personas o que modifique una foto que ya exista. Para hacer todo este proceso, es evidente que se requiere un mecanismo especializado que analiza con detalle cada fragmento.

Evidentemente, las personas critican el hecho de que estas plataformas utilicen su identidad para seguir siendo entrenadas o basarse en figuras determinadas.

Entonces, esta recopilación de datos o privacidad digital es lo que le preocupa a millones. Pero lo que antes se percibía como un riesgo vinculado al robo de imagen comienza a convertirse, para algunos usuarios, en una oportunidad de negocio.

Sí, por muy loco que suene, China se ha convertido en uno de los principales escenarios de esta nueva economía digital que engloba a la IA.

Según los reportes de South China Morning Post (SCMP), desde abril se están llevando a cabo varias operaciones privadas de licencias faciales que anteriormente circulaban dentro de grupos cerrados del sector audiovisual.

Esto quiere decir que una gran parte de la data empezó a migrar a plataformas públicas que se vinculan con contenido generado con inteligencia artificial.

Entre las más destacadas figura Yuanxiang Xinsheng, una plataforma con sede en Shenzhen lanzada en mayo, la cual ofrece un servicio de crear perfiles de actores digitales después de un registro y verificación de identidad previa.

A partir de ese momento, cada usuario puede definir las condiciones bajo las que autoriza el uso de su rostro, incluyendo duración de la licencia, restricciones temáticas y derechos de adaptación posteriores. 

Los precios oscilan entre 50 yuanes y 99.999 yuanes, una cifra equivalente a cerca de 15.000 euros para las autorizaciones más costosas.

Según informó National Business Daily, un empleado bancario obtuvo cerca de 2.500 yuanes en apenas tres días; otro ejemplo es el de Chen, un hombre de 34 años que cobra 99 yuanes por cada uso de su imagen.

Este último ha aceptado mostrarse en historias familiares o románticas, aunque rechaza expresamente contenidos de terror y material sexualmente explícito.

Del miedo al robo de identidad al negocio de los actores digitales

Analizándolo de esta manera, es una situación que recuerda mucho a la propuesta de la criptomoneda del CEO de OpenAI, Worldcoin. LA gente estaría escaneando su iris para poder obtener beneficios monetarios.

Siguiendo las historias anteriores mencionadas por la fuente, hay una mujer de la provincia china de Guangdong que decidió registrarse en una de estas plataformas.

Su motivo resulta revelador: convertir un posible problema en una oportunidad. "Ya no me preocupa que la IA me robe la cara. Si alguien quiere usarlo, debería pagarme", afirmó.

Su declaración resume una tendencia creciente entre usuarios que prefieren autorizar y monetizar el uso de su imagen antes que verla empleada sin consentimiento.

Plataformas como Xinzhua, lanzada en Chengdu, ya reúnen cientos de perfiles de actores digitales y clasifican las licencias según diferentes escenarios de uso, incluyendo anuncios televisivos, videojuegos, animaciones, cine y modelaje digital. Incluso permiten filtrar rostros por edad, género, estilo visual o categoría narrativa.

Expertos legales han advertido sobre posibles riesgos relacionados con la privacidad y el consentimiento, especialmente cuando se trata de datos biométricos de menores.

El abogado Dai Yue, del bufete Hairun Tianrui, señaló que ciertos acuerdos obligan a los usuarios a renunciar a reclamaciones relacionadas con su imagen, voz o nombre.

También existen casos en los que quienes retiran una autorización antes de tiempo pueden enfrentarse a sanciones de al menos 50.000 yuanes, mientras que las plataformas asumen responsabilidades mucho más reducidas en caso de retrasos en los pagos.