De disquetes a faxes: dispositivos que han desaparecido en Occidente pero siguen arrasando en Japón

En Europa y Estados Unidos existe una moda retro, pero para los nipones, se trata de utilizar aparatos antiguos en su día a día, como aquí se hacía hace décadas.
Tradicionalmente se ha considerado a Japón como uno de los países pioneros en tecnología. Al fin y al cabo, fue allí donde surgieron el walkman, las primeras cámaras digitales o la PlayStation, por citar solo algunos ejemplos. Por no hablar de sus avances en robótica. Sin embargo, a pesar de todo ello, también es uno de los lugares del mundo donde más se aferran al pasado.
Se trata de una tendencia que se puede apreciar en su día a día en cuento se viaja al país del sol naciente. Entre las muchas cosas que pueden llamar la atención allí (sí, los retretes son sin duda una de ellas), destacan la gran cantidad de dispositivos que en Occidente están tirando a obsoletos, pero que los japoneses continúan usando como aquí se hacía hace ya unas cuantas décadas.
De disquetes a faxes, la tradición es poderosa en Japón
Es verdad que en Estados Unidos o Europa lo retro está de moda. Cada dos por tres surgen tendencias en TikTok o donde sea de gente que apuesta por las cámaras Polaroid, los auriculares blancos con cable de toda la vida o cosas por el estilo. Pero para qué engañarse, muchas veces hay algo de moda en ello. En Japón, en cambio las tendencias son muy distintas.
Porque allí no se trata de subir un vídeo a redes sociales diciendo que has desempolvado tu viejo walkman. Existen un montón de viejos dispositivos que se usan de forma cotidiana, como si fuese lo más normal del mundo, como en Occidente sucedía antes. Es parte de su costumbre de mantener las tradiciones. Según el Ministerio de Asuntos Internos japonés, todavía más del 60% de las oficinas públicas utilizan fax de manera habitual.
¿Puede sonar raro? Tiene una explicación. El fax simboliza para los japoneses fiabilidad y respeto por la formalidad, dos valores profundamente arraigados en la cultura empresarial nipona. En lugar de ser visto como una reliquia anacrónica, se percibe como una herramienta segura, libre de los riesgos de hackeo o filtración asociados al correo electrónico o a la nube.
Otro buen ejemplo son los disquetes. Desaparecidos prácticamente de Occidente hace décadas, en Japón se siguen empleando, hasta el punto que el Gobierno se tuvo que poner serio con el tema hace poco. La medida de modernización, impulsada por el ministro digital Taro Kono, se encontró con una fuerte resistencia. Muchos empleados consideraban el cambio un riesgo innecesario.
Mirar al pasado para encarar el futuro
La normalización en Japón de lo que aquí es llamado retro también está en los teléfonos móviles, sin ir más lejos. Un estudio reciente de Nikkei Asia reveló que uno de cada cinco japoneses mayores de 50 años sigue utilizando un "keitai". Es decir, un móvil con tapa, para entendernos. Y muchos jóvenes los están redescubriendo como símbolo de estilo retro.
El arraigo de los nipones hacia lo analógico cuenta igualmente con otra explicación. Al contrario de lo que sucede aquí, en Japón lo físico está mucho mejor considerado que lo digital. La nube, por ejemplo, es cualquier cosa menos popular. La gran pregunta es, ¿por cuánto tiempo podrán continuar así?
