Donald Trump a punto de abrir la caja de Pandora y confiar sus operaciones de guerra digital a empresas privadas

Trump pone en marcha un nuevo plan de ciberseguridad en Estados Unidos tras los recortes presupuestarios. Ahora va a integrar a empresas privadas en las operaciones.
Desde hace un tiempo, el presidente de los Estados Unidos ha estado en una guerra comercial con China, pero el tema de los aranceles y finanzas sobre el mercado no es lo único que ha estado haciendo para “proteger el país”, sino también su enfoque en la ciberseguridad.
Tras la movida de Elon Musk con DOGE y los recientes acontecimientos sobre la defensa digital del país, parece que la administración de Donald Trump está tomando una decisión “apresurada” con el fin de mejorar este sector tecnológico.
Aunque están las corporaciones de consumo masivo, lo impactante de esto es que planea integrar empresas privadas. ¿Por qué es tan preocupante? Si bien es beneficioso para EE. UU. porque aumenta su “poder cibernético”, hay muchos riesgos legales y éticos o mayor probabilidad de conflictos entre naciones.
La administración de Trump abre las puertas a una futura “guerra cibernética”

El medio BMF ha compartido una información importante proveniente de Bloomberg, donde se afirma que la administración de Trump está tomando medidas drásticas para mejorar el sector de la ciberseguridad en Estados Unidos.
¿Cómo planean hacerlo? Según los datos revelados, la táctica más efectiva que han propuesto es hacer uso de las empresas privadas para mantenerse a la ofensiva con respecto a los ataques provenientes de hackers extranjeros.
Varias amenazas se han presentado en los últimos años y este sería un intento por contrarrestar esas “debilidades” digitales que hay en el país. La cuestión es que no se había hecho algo de esta manera debido a que normalmente son acciones reservadas a las agencias de inteligencia federales (NSA, FBI, US Cyber Command y demás).
Por lo visto, es una manera de aligerar el trabajo de las organizaciones principales del gobierno para actuar en el futuro de una forma más efectiva, especialmente para combatir posibles amenazas de China o Rusia, que son unas de las zonas más preocupantes.
Estas empresas privadas cuentan con equipos de última tecnología y hackers éticos altamente calificados que otorgan una mayor capacidad de impacto digital contra adversarios.
Ese es el lado bueno, pero el lado malo es que abre la “Caja de Pandora” porque no existe una base legal para estas compañías que trabajan de manera independiente y Estados Unidos considera legislación para la protección de ellas.
Las acciones que se ejecutarían se mantendrían en zona legal gris. Por lo tanto, podría ser el origen de la privatización de la guerra en espacio cibernético, desencadenando un crecimiento exponencial de una ciberguerra a nivel mundial.
¿Por qué Estados Unidos ha optado por esta estrategia de ciberseguridad?

La ciberseguridad es un sector en crisis en Estados Unidos y el origen de esto han sido las propias decisiones gubernamentales de agencias como CISA, NSF, NIST, el Departamento de Estado y el Departamento de Comercio.
En conjunto, han generado un problema debido a los recientes “recortes presupuestarios y reducciones de personal” en distintas áreas, dejando que la defensa digital se vuelva un problema.
Considerando que cada vez hay más ciberataques y una evolución constante de la inteligencia artificial, el objetivo ha sido reforzar la ciberdefensa al máximo, aunque parece que esto va a tener un precio muy grande.
