¿Es peligroso reutilizar los envases de plástico de los helado para guardar comida? Expertos en seguridad alimentaria hacen saltar las alarmas

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Guardar las sobras de la comida en tarrinas de helado de plástico es un hábito muy común, pero los expertos advierten de los graves riesgos para la salud que puede implicar esta práctica y la recomendación es clara: debes evitarlo a toda costa.
Terminar una tarrina de helado, lavarla bien y guardarla en el armario para reutilizarla como recipiente para las sobras o almacenar cualquier otro alimentos es una costumbre muy común en miles de casas de España.
Sobre el papel la idea es excelente: ahorras dinero al no tener que comprar un táper nuevo, evitas el desperdicio alimentario y das una segunda vida útil a un recipiente de plástico.
Sin embargo, los expertos en seguridad alimentaria lanzan una advertencia clara: los envases y tarrinas de helado no están diseñados para convertirse en envases reutilizables.
Aunque todos nos parezcan plástico, existen grandes diferentes entre los tuppers desechables de un solo uso como el que se utilizan para los helados y un recipiente comercializado específicamente para ser reutilizado.
Los táper de plástico de un solo uso o de uso continuado: no son el mismo material

Los tupper o táper que compramos específicamente para almacenar alimentos están fabricados para resistir lavados constantes a altas temperaturas en el lavavajillas, cambios bruscos de frío y calor provocados al introducir alimentos, congelación prolongada e incluso para el uso de cubiertos.
En cambio, los botes y tarrinas de helado son envases primarios de un solo uso. Su plástico es mucho más fino, poroso y frágil, ya que han sido creados transportar el helado desde la fábrica hasta casa.
Una de las principales razones para no reutilizar las tarrinas de helado radica es el desgaste superficial. Al lavarlos o utilizar cubiertos se crean pequelas rayaduras y microcortes en el plástico invisibles para el ojo humano.
Esas microfisuras son imposibles de desinfectar con el lavado manual o de lavavajillas, por lo que van acumulando restos de comida que ayudan a la proliferación de microorganismos. Es decir, aunque el parezca limpio a simple vista, no lo está.
El peligro se multiplica cuando se utiliza el bote de helado para calentar comida o guardar alimentos recién cocinados y calientes, ya que al no estar diseñados para resistir el calor, la estructura del plástico se degradarse rápidamente, aumentando el riesgo de migración de componentes químicos del plástico directamente hacia los alimentos que te vas a comer.
Para los expertos en seguridad alimentaria, no solo no deberías reutilizar las tarrinas de helado, incluso no recomiendan el uso de ningún tipo de envase de plástico, incluso los táper que han sido creados para ser reutilizados.
La alternativa siempre es el el vidrio, pues no absorbe olores ni sabores, no se raya con los cubiertos y permite calentar comida en el microondas con total seguridad.
Si de todas formas prefieres seguir utilizando envases de plástico, asegúrate de que lleven grabado el icono de la copa y el tenedor, así como las indicaciones explícitas de si son aptos para microondas o lavavajillas.

