Expertos se mojan sobre cómo ahorrar en calefacción: ¿es mejor dejarla encendida toda la noche o apagarla?

Expertos se mojan sobre cómo ahorrar en calefacción: ¿es mejor dejarla encendida toda la noche o apagarla?
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Cada vez que llega el invierno surge el mismo debate, y nadie parece ser capaz de ponerse de acuerdo al respecto. ¿Qué dicen los auténticos especialistas?

Cualquiera, con independencia de los ingresos o no que tenga, quiere gastar menos en calefacción durante el invierno. Cabe pensar que por aquello de reducir el consumo energético y las emisiones de CO2. Pero en la mayoría de los casos se debe a una cuestión mucho más inmediata: ahorrar dinero. Para ello mucha gente se pregunta si es mejor apagar la calefacción de noche o dejarla encendida. 

Más que nada, porque se suelen escuchar argumentos a favor y en contra de ambas posibilidades, lo que habitualmente provoca algo de confusión entre muchos consumidores. Lo que cabría preguntarse en primer lugar al respecto es: ¿qué opinan realmente los expertos? El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, el IDAE, lo tiene muy claro.

Apagar la calefacción de noche o dejarla encendida, ¿qué es mejor?

La gestión de la temperatura nocturna es habitualmente una cuestión en debate. De alguna forma, el IDAE ha querido zanjar el tema. Su opinión es bastante clara… al menos en principio. Cuando uno está acostado y arropado no es necesario tener encendida la calefacción de noche, como en ocasiones se dice, en su opinión, erróneamente.

Por regla general, dicen, apagar la calefacción por la noche y encenderla al levantarse resulta mucho más eficiente que dejarla encendida toda la noche. Es decir, que al cabo de todo el invierno también repercute donde más suele importar: en el ahorro del bolsillo. Con una temperatura de 15 o 17 grados es suficiente para dormir y descansar sin pasar frío.

Sin embargo, aunque su recomendación deja poco lugar a la duda, admiten matices. Una de las cuestiones a tener en cuenta, que en ocasiones se olvida, es que tan importante como la calefacción en sí misma es el aislamiento de una casa. No es lo mismo apagar la calefacción en una casa correctamente aislada, en la que el calor no se pierda, que hacerlo en una inadecuada.

Dicho de otra forma: solo en viviendas con un aislamiento deficiente o con grandes pérdidas de calor puede ser conveniente mantener la calefacción encendida toda la noche, ajustando el termostato a esos valores precisamente, 15 o 17 grados. Se supone que medida no solo reduce el consumo energético, sino que prolonga la vida útil de los sistemas de calefacción.

La calefacción durante el día

Durante el día, la temperatura recomendada en el hogar es de 20 o 21 grados. Puede parecer una cifra aproximada, pero no lo es. Elevar la temperatura incluso un solo grado por encima de lo necesario, dicen los expertos, puede incrementar el consumo y el gasto en calefacción en aproximadamente un 7%, lo que se traduce en un aumento notable de la factura y de las emisiones de CO₂.

Además, otras recomendaciones como bajar al máximo las persianas y echar las cortinas pueden parecer igualmente obvias o banales, pero al final también ayudan a lo que todo el mundo quiere: tener la casa caliente gastando lo menos posible.

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