Nicola Belfiore, creador de sets de LEGO: "¿Mi trabajo? Inventar piezas de LEGO que no existen, sin usar la inteligencia artificial"

Nicola Belfiore, sonriendo junto al logotipo de LEGO
Nicola Belfiore, sonriendo junto al logotipo de LEGOMontaje

Lo importante no es solo que diseñe nuevas piezas de LEGO, sino que lo hace sin apoyarse en la IA. Su trabajo exige imaginación, criterio y comprensión del juego real.

Muchos no lo saben, pero un set de LEGO empieza mucho antes de llegar a una tienda. Detrás de cada caja hay piezas que alguien ha tenido que imaginar desde cero, probar y adaptar a un sistema de construcción que lleva décadas funcionando.

Nicola Belfiore trabaja en esa fase previa, donde su labor consiste en crear elementos que todavía no existen dentro del catálogo, con una exigencia clara. Y es que cada nuevo bloque debe encajar con los anteriores, resistir el uso y tener sentido.

El diseñador napolitano llegó a Billund, Dinamarca, en 2022 para hacer unas prácticas en LEGO y terminó quedándose en la compañía. Su caso resulta especialmente llamativo porque para llevar a cabo su trabajo no se apoya en inteligencia artificial.

En una época en la que muchas empresas vaticinan procesos creativos cada vez más automatizados, LEGO mantiene este diseño en manos humanas porque una pieza no solo debe parecer buena, también tiene que funcionar en el mundo físico.

El oficio de crear piezas que deben durar décadas

Nicola Belfiore
Nicola BelfioreSmart World

Belfiore es diseñador de elementos, un perfil distinto al de quienes diseñan el modelo completo de un set. Su trabajo baja al nivel del componente, ya sea una pieza estructural, un accesorio de minifigura, un casco, un cabello o un elemento pensado para resolver una necesidad muy concreta de construcción.

El reto no está solo en dibujar una forma nueva, ya que LEGO funciona como un sistema, y cualquier elemento que se añada debe convivir con piezas actuales y antiguas. Es decir, una creación nueva no puede romper la compatibilidad que permite mezclar ladrillos de distintas épocas, incluso con referencias de hace décadas.

Por eso el proceso puede durar meses, y antes de aprobar una pieza, se exploran varias versiones, se revisa su escala, se prueba su utilidad y se descartan soluciones que no cumplen lo necesario. Algunas ideas no llegan al producto final, pero se conservan en favor de futuros proyectos donde podrían encajar mejor.

El trabajo de Nicola Belfiore no termina en la idea inicial, ya que, una vez definida la dirección, el diseño debe pasar por herramientas técnicas y por equipos de ingeniería que estudian moldes, producción y resistencia. De otro modo, una podría quedarse en un concepto imposible de fabricar a gran escala.

Set LEGO de Minas Tirith
Set LEGO de Minas TirithLego

Para el modelado se utilizan herramientas digitales como NX de Siemens, habitual en sectores industriales. Cuando la forma requiere un acabado más orgánico, como ocurre con cabellos o ciertos accesorios, también puede recurrirse a ZBrush, una herramienta de escultura muy conocida en cine y videojuegos.

Un diseñador de elementos LEGO necesita criterio visual, conocimiento de todo el catálogo, sensibilidad hacia el juego y comprensión de los límites industriales. No basta con imaginar algo original; la pieza debe ser útil, reconocible, segura, pero sobre todo, flexible para que otros la usen de maneras distintas.

¿Por qué la IA no sustituye este proceso?

De acuerdo con Nicola, la inteligencia artificial puede generar formas con rapidez, pero el diseño de una pieza LEGO concentra demasiadas condiciones al mismo tiempo. Tiene que encajar físicamente, resistir, respetar la identidad de la marca, funcionar dentro de un set y seguir teniendo valor fuera de ese contexto.

El ejemplo de Minas Tirith, inspirado en El Señor de los Anillos, muestra bien esa dificultad. Belfiore trabajó en el casco de los guardias de Gondor dentro de un set que debía respetar un universo reconocible y, asimismo, resolver problemas de escala.

Una versión completamente adaptada a minifiguras habría sido enorme, así que el equipo recurrió a distintas proporciones y a perspectiva forzada. Ese tipo de decisiones explica por qué LEGO aún no ha integrado la IA en esta parte del diseño.

Y es que afirma que no se trata de rechazar la tecnología, sino de entender sus límites. Inventar una pieza nueva exige leer el sistema completo, anticipar usos futuros y tomar decisiones que combinan imaginación con precisión material. Por ello, en este equilibrio está buena parte de la magia de LEGO.

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