Paula Carabal, arquitecta: "Ni se te ocurra poner el mueble del televisor de este color, así queda mucho mejor"

Paula Carabal y la mejor opción para decorar el salón
Paula Carabal y la mejor opción para decorar el salónMontaje con IA

Combinar el color del mueble del Smart TV con el del sofá es un error que le resta personalidad a tu casa. El secreto de un salón perfecto es el contraste y el equilibrio visual.

Cuando se decora un salón, lo habitual es buscar coherencia visual. Sofá, mesa, mueble para el televisor y estanterías suelen elegirse siguiendo una misma gama de colores para que todo encaje.  

Sobre el papel parece una decisión lógica, ya que si todo combina, el resultado debería ser más armonioso. Sin embargo, esa estrategia puede jugar en contra del propio espacio. 

La arquitecta Paula Carabal advierte que uno de los errores más habituales al amueblar el salón es hacer coincidir el color del sofá con el del mueble del televisor. 

Tal como explica la experta en el medio Revista Interiores, esa elección elimina el contraste visual y, al mismo tiempo, hace que el espacio pierda profundidad.

La solución no pasa por cambiar radicalmente el estilo del salón, sino por algo mucho más sencillo, que es introducir contraste entre los elementos principales del espacio.

El error más común al elegir el mueble del televisor

En muchos hogares, el sofá es el punto de partida de la decoración del salón. A partir de él se elige el resto de los muebles, incluidos los módulos o muebles bajos donde se coloca el televisor.

Aquí aparece el error más frecuente, ya que muchas personas optan por comprar el mueble de televisión del mismo color que el sofá para mantener una estética uniforme.

A primera vista puede parecer una forma de lograr continuidad visual, pero en la práctica ocurre lo contrario. Cuando ambos elementos comparten exactamente el mismo tono, terminan fusionándose visualmente. 

El resultado es un espacio que se percibe plano, con menor profundidad y menor personalidad. Según Paula Carabal, ese efecto hace que el salón pierda dinamismo. 

Cabe señalar que el ojo no encuentra puntos de contraste y que todos los elementos parecen formar parte del mismo bloque. La recomendación de la arquitecta parte de un principio básico del interiorismo: el contraste ayuda a definir el espacio.

Tal y como señala la experta, utilizar colores diferentes entre el sofá y el mueble del televisor permite que cada pieza tenga su propio protagonismo dentro de la estancia.

Cuando existe ese contraste controlado, los muebles se diferencian mejor entre sí, el salón gana profundidad visual y el conjunto resulta más equilibrado.

Esto no significa que los muebles deban chocar entre sí ni romper la armonía del espacio. La clave está en encontrar una combinación que mantenga la coherencia estética sin caer en la uniformidad.

Cómo aplicar este consejo sin cambiar todo el salón

Una de las ventajas de esta recomendación es que no exige rediseñar por completo el salón. En muchos casos, basta con tener en cuenta algunas pautas sencillas al elegir o renovar el mueble para el televisor.

Por ejemplo, si el sofá es de un tono neutro —como gris, beige o crema—, un mueble de madera natural puede aportar contraste sin romper la estética.  Si el sofá es oscuro, un mueble más claro puede ayudar a equilibrar el conjunto.

También es útil combinar materiales diferentes, ya que un sofá tapizado en tela puede acompañarse de un mueble con acabado en madera, metal o lacado. Esa mezcla genera un contraste visual sin que el espacio pierda coherencia.

Los interioristas suelen referirse a este equilibrio como "armonía con contraste", una fórmula que permite que el salón se perciba más dinámico sin resultar caótico.

Un pequeño cambio que transforma el salón

Decorar un salón no depende únicamente del tamaño de los muebles ni del presupuesto disponible. En muchos casos, la diferencia radica en cómo se combinan los elementos entre sí.

El consejo de Paula Carabal apunta precisamente a ese detalle que suele pasar desapercibido. Evitar que el sofá y el mueble del televisor compartan exactamente el mismo color puede cambiar por completo la percepción del espacio.

Un contraste bien planteado no rompe la estética del salón, al contrario, aporta profundidad visual, orden y personalidad, tres factores que marcan la diferencia en el salón.

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