Polémica en Italia por el helado de cono de una bola de 95 euros que ha indignado hasta a Flavio Briatore: "Quien se gasta tanto dinero en un helado es un idiota"

El helado se elabora con leche fresca de la Alta Murgia, huevos de gallinas, azafrán iraní en hebras, pistachos de Bronte DOP y una lámina de oro comestible de 24 quilates.
En Ruvo di Puglia, una localidad de la provincia de Bari, en Italia, la heladería Mokambo vende un cono con una sola bola de helado por 95 euros.
Se llama Lo Scettro del Re y pertenece a una casa histórica de Apulia que defiende su alto coste por la selección de ingredientes y por el trabajo artesanal que hay detrás.
Tal y como recoge Leggo, el asunto llegó hasta Flavio Briatore, que bromeó sobre el precio y declaró que “quien se gasta tanto dinero en un helado, para él, es un idiota”.
El comentario ha dado una visibilidad enorme a un producto que ya llamaba la atención por sí solo, y es que Italia tiene una tradición heladera muy fuerte y el precio de un cono está muy lejos de esa cantidad.
Para muchos, 95 euros por una bola resulta difícil de justificar, pero para Mokambo el precio responde a una elaboración pensada para un público que busca algo fuera de lo normal.
Mokambo defiende un helado elaborado con ingredientes de alta gama
La heladería coloca a su helado en otra categoría, más cercana a la experiencia gastronómica que al producto que se compra de paso en una tarde de verano.
Y es que la receta incluye leche fresca de la Alta Murgia, una zona conocida por su producción agrícola y ganadera. También lleva pistacho de Bronte DOP, uno de los ingredientes italianos más apreciados dentro de la repostería.
A eso se suma azafrán iraní en hebras, un producto caro por su recolección manual y por la poca cantidad que se obtiene de cada flor. El helado se completa con nata fresca, huevos de gallinas criadas en libertad y una lámina de oro comestible de 24 quilates.
Este último detalle ha sido el más llamativo, aunque desde la heladería insisten en que la cifra final no depende solo del oro. El azafrán y el pistacho explican buena parte del coste, junto con la elaboración artesanal y la identidad del propio local.
Briatore critica el precio desde un terreno que conoce bien
La reacción de Flavio Briatore ha tenido tanta repercusión porque viene de alguien asociado al lujo. El empresario italiano ha construido parte de su carrera alrededor de restaurantes, clubes y marcas dirigidas a clientes con alto poder adquisitivo.
Por eso su burla al cono de Mokambo ha resultado todavía más llamativa, y es que su crítica va al punto más sensible, ya que incluso dentro del lujo hay precios que una parte del público considera excesivos.
La heladería sostiene que el cliente conoce el precio antes de pedirlo y que nadie está vendiendo ese helado como una opción normal para todos los bolsillos.
Además, el comentario de Briatore no ha hundido el producto. Al contrario, ha hecho que muchas personas conozcan Mokambo y quieran saber qué hay detrás de ese cono de helado.
