Las marcas de televisores no quieren que seas cinéfilo, estas son las causas

Soy cinéfilo y creo que los fabricantes de Smart TV están en guerra con el cine por su procesamiento de imagen: las marcas ganan y las buenas películas pierden.
En el mundo actual la tecnología pone al acceso de casi todas las personas el cine y al televisión, pero al mismo tiempo tenemos tantos estímulos y distracciones que empieza a ser un reto ver películas y series.
Sin embargo, para mí este es solo uno de los problemas a los que el cine se enfrenta por la tecnología, ya que la estética está cambiando y no es decisión de los creadores sino de los dispositivos en los que se consumen los contenidos, sobre todo de las Smart TV.
Hay algo en los televisores inteligentes actuales hecho para que los espectadores vivamos el efecto wow que hace que las tecnologías más avanzadas no sumen necesariamente a la experiencia de un espectador cinéfilo, y en muchos casos de hecho restan.
Sigue leyendo si quieres saber más sobre el procesamiento de imagen, ese gran enemigo de los cineastas y aficionados puristas, pero que el mercado actual nos ha logrado convencer de que es una necesidad hoy en día.
Tu televisor no muestra la imagen pensada por los cineastas

La lógica es que los televisores de gama más alta, que son el gran estandarte del catálogo de las grandes fabricantes actuales de pantallas, son la mejor opción para las personas a las que les apasiona el séptimo arte y la televisión, ¿pero sabías que esto no siempre es así?
No todo el mundo sabe que sus smart TV tienen un en su interior un procesador igual que el de su ordenador o su móvil, porque de hecho es un dispositivo con las similares posibilidades y riesgos. Este chip ejecuta el sistema operativo y las apps del televisor.
Pero además, cuenta entre sus funciones principales con el procesamiento de la señal de imagen, una técnica con la que los fabricantes adaptan el vídeo para que aproveche mejor las capacidades del televisor.
Uno de los usos más habituales es el escalado de imagen, con el que la señal en HD o Full HD se convierte a 4K u 8K para los televisores con esta resolución, de manera que los píxeles no se perciben a través del uso de diferentes tecnologías.
En realidad los televisores hacen muchas más cosas en la imagen en el segundo plano: escogen de forma inteligente el modo más adecuado para mostrar cada contenido, ya sea cine, televisión en directo o videojuegos.
En muchos casos la experiencia de visionado mejora gracias a los procesadores de imagen y su trabajo invisible, pero el problema es que no suelen tener en cuenta que los cineastas deciden la estética de sus películas por un motivo y que cambiarla no siempre es buena idea.
Puede llegar a ser complicado desactivar el procesamiento... ¡y hasta consumir más energía!

Todos los televisores tienen múltiples modos de imagen, pero sé sincero, ¿cada cuánto los cambias? La mayoría de personas usan la configuración por defecto y nunca la cambian, ya sea por pereza o por desconocimiento, aunque hay funciones que conviene deshabilitar.
Esto hace, habitualmente, que las películas y las series de televisión de factura más cuidada se vean como el resto de contenidos: aumentando la resolución de forma artificial, destacando los colores con mayor saturación y añadiendo fotogramas que generan un movimiento más fluido o motion smooting, pero distinto al típico del cine, donde los 24 fps son la norma.
Lo anterior es un combo bueno para ver deportes, pero genera una sensación extraña en el cine que no les gusta nada a los artistas, que en muchas ocasiones se han manifestado en contra.
El procesamiento de imagen está activo en la gran mayoría de los modos de los televisores, sobre todo los de gamas altas y medias. Si quieres desactivarlo o eliminarlo, no es tan fácil como parece a priori, por experiencia, ya que las Smart TV con chip no suelen tener una forma de cancelarlo completamente.
En la mayoría de casos hay que recurrir a los ajustes de imagen del televisor y elegir uno de los modos que según el fabricante pueden llamarse auténtico, filmmaker, cine o similar. Suelen representar la fuente de imagen de forma más pura, aunque a menudo son de elevado consumo energético.
¿Por qué se altera la imagen? La culpa la tiene cómo compramos en tiendas

¿No sería más fácil que la reproducción de la imagen en las Smart TV fuese lo más auténtica posible? Quizá a nivel técnico sí, pero en el plano comercial podría ser un desastre y la culpa la tenemos los propios consumidores.
Es lo que se conoce como el efecto lineal de supermercado. De la misma manera que compramos las frutas y verduras más bonitas y brillantes, con los televisores pasa algo my parecido con la saturación de color, el brillo y la fluidez de movimiento.
En una tienda en la que los modelos expuestos están en modo exposición, si un televisor cuenta con más pulgadas de pantalla, colores más vibrantes y movimiento más fluido, es más probable que el consumidor lo prefiera, aunque sea a costa de ofrecer una estética artificial poco equilibrada.
Esta preferencia visual está determinando lo que sucede en nuestras casas cuando vemos una serie o una película de televisión, en la que por defecto es probable que se aplique una configuración muy llamativa, pero poco fiel a lo que querían sus autores.
Esta estética auténtica es lo que siempre debería querer ver un cinéfilo, y no un modo efectista decidido por una tecnológica para vender más. Sin embargo, la tendencia actual del mercado está haciendo que el buen cine pierda y las marcas de tecnología ganen la guerra de la imagen que se está librando sin que nadie se dé cuenta.
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Roberto Corrales
Redactor
Roberto Corrales escribe sobre actualidad tecnológica, prueba dispositivos de todo tipo y escribe reportajes.