Mi Fire TV Stick de hace 5 años no funciona como al principio: todas las opciones que tengo en mente para convertir mi TV en inteligente

Generada con IA

He decidido cambiar mi viejo Amazon Fire TV Stick por un dispositivo nuevo, y he valorado algunas opciones que nunca se me habían pasado por la cabeza. Estas son todas las alternativas que he encontrado.

Dispositivos como un Fire TV o un Chromecast son esenciales si tu televisión no es inteligente, o prefieres utilizar un sistema operativo diferente al que llega instalado por el fabricante en cuestión.

Desde hace varios años, yo uso un Fire TV Stick Lite en una televisión de LG sin conexión a internet; ahora bien, el televisor sigue funcionando de forma maravillosa, pero el aparato de Amazon está dando algún que otro problema.

Precisamente, las televisiones de LG son algunas de las mejores que puedes encontrar en el mercado, y como le he cogido mucho cariño a esta, que parece aguantar perfectamente el paso del tiempo, no quiero cambiar de modelo.

Ahora bien, revisando diferentes dispositivos para conectar al televisor he encontrado algunas soluciones que, en un principio, no había considerado. Y, quizá, son mejores que los aparatos más conocidos, como los de Amazon o Google.

Estos son los dispositivos que he encontrado para darle una segunda vida a mi televisión, algunos de los cuales nunca se me habían ocurrido.

Un mini PC, la opción más versátil

Aunque es una alternativa más cara que otras, adquirir un mini PC puede ser clave si quieres cambiar entre sistemas operativos; por ejemplo, con una partición de disco entre Linux y Windows, esencial para desbloquear funcionalidades muy interesante.

A pesar de que Android TV es uno de los sistemas más importantes en lo que tiene que ver con sus posibilidades, sobre todo en la instalación de aplicaciones no disponibles, en muchos casos tendrás que acceder a archivos apk.

Para evitar esto, conectar un mini PC directamente a la televisión –si esta cuenta con conexión HDMI, por supuesto– es una opción más que recomendable; gracias a esto, podrás ver películas en todas las plataformas que imagines, también con Stremio o Plex, que en algún que otro software no están disponibles.

Además de ello, tendrás acceso a tu biblioteca de videojuegos, tanto en Windows como en Linux, con la posibilidad de conectar un mando con cable o inalámbrico para jugar en la televisión. Esta opción también se encuentra disponible en Amazon Luna, aunque sus títulos son bastante limitados.

En definitiva, hacerse con un mini PC supone un desembolso adicional, aunque puedes encontrar modelos realmente potentes por aproximadamente 500 euros. Un ahorro importante si consideras usar este para trabajar en otro monitor o incluso en tu televisión.

Uno de los modelos más recientes que he probado es el mini PC de Geekom, que ofrece un rendimiento espectacular y posibilidades de conexión casi infinitas gracias a todos los puertos disponibles.

¿Google TV Streamer o Amazon Fire TV?

Si estás buscando opciones algo más conservadores y, por supuesto, más baratas que un mini PC, lo mejor es que elijas entre los nuevos Google TV Streamer –que han reemplazado al popular Chromecast– o un Amazon Fire TV.

Como primera recomendación, echa un vistazo a la resolución que permite tu televisión, ya que podrías comprar un dispositivo 4K que nunca aprovecharás si tu modelo de televisor no permite esta, algo que notarás.

Ambos se conectan mediante HDMI y los precios de sus modelos 4K suelen rondar aproximadamente 100 euros. Tanto los de Google como los de Amazon están basados en Android, así que podrás tener a tu alcance aplicaciones de terceros sin problema alguno.

Sin embargo, tras pasar 5 años o más con la opción Lite del Fire TV Stick de Amazon, creo que es mejor opción el de Google por una razón principal: la tienda oficial de aplicaciones de la compañía.

Esto no significa que no puedas descargar aplicaciones no permitidas en el de Amazon, aunque es algo más complicado, ya que tendrás que optar por apps como Downloader para poder descargar e instalar archivos apk.

Por ello, revisa bien qué aplicaciones vas a utilizar y, en consecuencia, elige el tipo de dispositivo que mayor comodidad y facilidad te ofrezca.

Las TV Box son opciones más completas

Puede que prefieras sistemas operativos diferentes a Android, Windows o Linux. Aquí, aparecen otros dispositivos como los Apple TV, el dispositivo predilecto si eres un gran aficionado de la compañía de la manzana.

Suele contar con precios algo más elevados que otros de la competencia, como puede ser el Xiaomi TV Box, con una diferencia notable en el coste del producto de al menos 100 euros.

Aunque no es una alternativa que valore en lo personal, por contar en casa con los asistentes de Google y de Amazon, es la mejor si eres usuario del ecosistema de Apple. Si es tu caso, no lo dudes y adquiere este producto.

De nuevo, en el campo de las TV Box, hay opciones para todos los públicos, tanto en formatos como en sistema operativos y costes. En cualquier caso, opta siempre por marcas de confianza, como el de Xiaomi, que apenas cuesta unos 70 euros.

Raspberry Pi, la más curiosa, pero también la más complicada

Es la última opción que considero adquirir, debido a las dificultades para configurar esta como un Chromecast, algo que no es apto para principiantes y que requiere de conocimientos avanzados en informática.

Esto se debe a que tendrás que usar la terminal de comandos, además de instalar aplicaciones poco conocidas; como gran ventaja, la mayor parte de los servicios disponibles son accesibles mediante aplicaciones de código abierto.

En el lado de los inconvenientes, más allá de la dificultad de configuración, ofrece servicios algo más limitados, aunque siempre podrás acceder a apps como YouTube, SoundCloud, etc.

En lo personal, la opción más viable es un mini PC, ya que no tendrás que usar dispositivos adicionales como tu ordenador o el móvil para proyectar contenido, además de que podrás usar periféricos de forma más fácil.

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