Windows ha estado reduciendo el rendimiento de los procesadores Ryzen 9000 y 7000: Así puedes solucionarlo

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Si tu PC con procesador Ryzen 9000 o 7000 y Windows 11 no está rindiendo como esperabas, merece la pena que pruebes esta solución temporal para mejorar el rendimiento.
El lanzamiento de los procesadores AMD Ryzen 9000 y 7000 generó una oleada de entusiasmo entre los entusiastas de la tecnología. La promesa de un rendimiento superior y una eficiencia energética mejorada despertó grandes expectativas.
Sin embargo, las primeras pruebas de rendimiento han dejado un sabor agridulce: estos nuevos modelos, lejos de superar a sus predecesores, parecen estar rindiendo por debajo de su potencial, especialmente en Windows 11.
A primera vista, podrías pensar que el problema reside en el fabricante, puesto que es natural suponer que un nuevo procesador que no cumple con las expectativas se debe a un fallo en su diseño o fabricación. No obstante, en este caso, la culpa no recae en AMD.
De hecho, el verdadero culpable de este rendimiento decepcionante parece ser de Microsoft y su sistema operativo Windows. Un error en este sistema es el que está frenando el potencial de las CPU, especialmente en tareas exigentes como los videojuegos.
Windows 11, el gran culpable del bajo rendimiento de los nuevos procesadores AMD Ryzen
Varios usuarios, tras notar estos resultados, decidieron llevar a cabo pruebas comparativas, utilizando Linux como sistema operativo, y los resultados fueron sorprendentes. Los procesadores Ryzen, tanto de la serie 9000 como de la 7000, mostraron un rendimiento significativamente mejor.
Esto dejó claro que el problema no estaba en el hardware, sino en el software, y más específicamente en Windows 11. La raíz del fallo parece estar en la gestión de cuentas de usuario. Al ejecutar apps y juegos desde una cuenta de administrador estándar, el sistema impone ciertas limitaciones.
Sin embargo, al utilizar una cuenta de administrador del sistema, con privilegios más elevados, estas limitaciones se eliminan y los procesadores pueden desplegar todo su potencial. Aunque AMD ha señalado esto como un "error de Windows", aún no está claro si la responsabilidad recae exclusivamente en Microsoft.
Es posible que la interacción entre el sistema operativo y la arquitectura de los procesadores Ryzen esté generando esta situación. Afortunadamente, existe una solución temporal, solo debes activar la cuenta de administrador en tu ordenador con Windows 11.
Cabe señalar que este proceso es relativamente sencillo y puede marcar la diferencia en el rendimiento de tu equipo. Todo lo que necesitas hacer es ir a menú Inicio y buscar Símbolo del sistema.
Haz clic derecho sobre él y selecciona Ejecutar como administrador. En la ventana del programa, escribe el siguiente comando y presiona Enter: net user administrator /active:yes. Cierra sesión en tu cuenta actual e inicia sesión con la nueva cuenta de administrador que ha aparecido en pantalla.
Aunque esta solución es temporal, permite aprovechar al máximo el rendimiento de los procesadores Ryzen, se espera que Microsoft y AMD trabajen conjuntamente para solucionar este problema de forma definitiva en una futura actualización de Windows 11.

