PewDiePie sentencia de por vida a Windows y hace un llamamiento al cambio: "Me torturó durante años"

El youtuber Felix Kjellberg define su experiencia con Linux como una "liberación", tras años arrastrando problemas de rendimiento en el sistema operativo de Microsoft.
PewDiePie no necesita presentación, es uno de los creadores de contenido más populares del mundo, con millones de seguidores en YouTube y una influencia que sigue marcando tendencias tanto en la plataforma de Google como en las redes sociales.
En su último vídeo ha sentenciado su relación con Windows y ha dado un paso que muchos no esperaban: ha montado un PC Gaming con Linux y ha decidido dejar atrás el sistema operativo de Microsoft para siempre, y lo ha dicho sin rodeos: "Me torturó durante años".
Su decisión parece bien pensada y cargada de crítica donde, según él, la compañía ha perdido el rumbo, y su vídeo, titulado I installed Linux (so should you), va más allá, en el cual expone su frustración con un ecosistema que, asegura, ha dejado de respetar a sus usuarios.
Por qué Linux ha ganado terreno
El youtuber sueco no ha cambiado de sistema operativo por capricho, sino que tal y como menciona en su vídeo, los motivos que le llevaron a abandonar Windows fueron las actualizaciones forzosas en momentos inoportunos, la instalación de software innecesario y una creciente sensación de que el sistema limita la autonomía.
Aunque estas críticas no son nuevas —muchos usuarios vienen opinando lo mismo desde hace meses, especialmente desde el lanzamiento de Windows 11—, pero el hecho de que ahora lo haga una figura como PewDiePie le da un peso diferente.
A ello se suma un contexto de descontento generalizado, especialmente tras los requisitos de hardware que muchos consideran restrictivos. Frente a esto, Linux ha evolucionado, dejando atrás su fama de sistema complicado solo para expertos y desarrolladores, y se ha convertido en una opción viable y accesible para todo tipo de usuarios.
Las distribuciones modernas, como Linux Mint o Pop!_OS, están pensadas para cualquier usuario, y herramientas como Proton (impulsada por Valve) han hecho posible jugar a títulos de Windows con sorprendente facilidad, todo gracias a la aplicación Steam.
PewDiePie podría impulsar a millones de usuarios a dar el salto a Linux en sus PC Gaming

Su capacidad de influencia y el simple motivo de compartir que ha migrado de Windows a Linux en su PC Gaming pueda abrir la puerta a que otros usuarios sigan su camino. El alcance de sus vídeos y su enorme comunidad de seguidores garantizan que su mensaje llegue a públicos muy variados, incluidos muchos que, hasta ahora, nunca se habían planteado salir del ecosistema de Microsoft.
Además, cada vez más voces dentro del mundo tecnológico y de la creación de contenido destacan la necesidad de buscar alternativas más abiertas y respetuosas con el usuario.
A pesar de esto, PewDiePie no ha ocultado que el cambio no es para nada sencillo e incluso reconoce que ha tenido que adaptarse a programas nuevos y que no todas las apps de Windows tienen un equivalente exacto en Linux. Aun así, destaca que hay ventajas, como más control, más estabilidad, menos software preinstalado y una mayor protección de la privacidad.
En su experiencia, herramientas como Proton de Valve y el impulso de dispositivos como Steam Deck han facilitado enormemente la compatibilidad de los juegos en Linux, un aspecto que hace unos años era una barrera difícil de superar.
Muchos usuarios critican que Windows 11 haya dejado fuera a millones de ordenadores que todavía funcionan bien, forzándoles a gastar dinero en nuevos equipos. A esto se suman preocupaciones de que Microsoft prioriza sus propios intereses comerciales por encima de la experiencia de usuario.
Linux, por su parte, ofrece una alternativa basada en el control y la transparencia, dos valores que cada vez pesan más en la elección de muchos usuarios.
La declaración de PewDiePie y su migración a Linux no cambiará el mercado de un día para otro, pero es un síntoma claro de una tendencia que sigue ganando fuerza. Cada vez más usuarios se cuestionan si merece la pena seguir atados a sistemas cerrados y restrictivos.
Y aunque Linux y sus decenas de distribuciones aún no sean una opción para todo el mundo, el camino hacia alternativas más abiertas está cada vez más despejado, y que mejor que se esté dando, puesto que pone más presión a Microsoft para que escuche las necesidades de los usuarios.
