¿Windows 10 después de 2025? Prepárate a pagar si quieres seguir usándolo

A partir de octubre de 2025, habrá que pagar si quieres seguir recibiendo actualizaciones de seguridad. ¿Vale la pena quedarse o es momento de pasar a Windows 11?
El fin del soporte gratuito para Windows 10 está a la vuelta de la esquina. A partir del 14 de octubre de 2025, Microsoft dejará de ofrecer actualizaciones gratuitas para este sistema operativo, marcando el final de una era que comenzó en 2015. Sin embargo, los usuarios que quieran seguir utilizándolo de forma segura tendrán una opción: pagar por las actualizaciones mediante el programa Extended Security Updates (ESU).
Este programa, diseñado en un principio para empresas, también estará disponible para usuarios. El coste será de 30 euros por año para particulares, mientras que las empresas tendrán que desembolsar 60 euros por dispositivo el primer año, 120 euros el segundo y hasta 240 euros el tercero. Eso sí, este servicio solo incluye actualizaciones críticas de seguridad; no habrá nuevas funciones ni soporte técnico.
La estrategia está clara: Microsoft quiere incentivar a los usuarios a actualizarse a Windows 11. Actualmente, Windows 10 sigue siendo el sistema operativo más utilizado del mundo, con una cuota de mercado del 60%. Por su parte, Windows 11 apenas alcanza un 36%.
Añadir un pequeño gran matiz y es que el programa ESU también tiene una estructura acumulativa: si decides unirte en el segundo o tercer año, tendrás que pagar los años anteriores. Por ejemplo, si te unes en el tercer año, deberás abonar los costes del primero y el segundo, además del tercero, subiendo bastante el precio total para quienes decidan quedarse en Windows 10 hasta 2028.
¿Por qué Windows 11 genera tanto rechazo?
Microsoft ha dejado claro que su intención es que los usuarios actualicen a hardware compatible con Windows 11. "Este es el año de la actualización de PC con Windows 11", afirma la empresa, promoviendo que te compres un ordenador nuevo como si esta fuese la solución perfecta para todos. Pese a su repunte en usuarios reciente, lo cierto es que este sistema operativo que se lanzó en 2021 no termina de calar por ningún motivo, ni siquiera la IA.
De forma generalizada, el nuevo diseño de la interfaz ha generado más críticas que aplausos. La barra de tareas centrada, los nuevos menús y la estética diferente han sido recibidos con un mix de confusión y rechazo. Para muchos, es como cambiar los muebles de casa sin ninguna razón.
Los problemas técnicos tampoco ayudan e informes de incompatibilidades, rendimiento irregular y la sensación de que el nuevo sistema es más intrusivo han "ayudado" a mantener a los usuarios alejados.
Mientras tanto, los rumores sobre Windows 12 siguen circulando, con algunos expertos sugiriendo que Microsoft podría estar planeando un lanzamiento para 2026. Quizá aquí se esconde la respuesta ante la relajación de la compañía a forzar la migración a Windows 11.
Microsoft pone fin a las "actualizaciones eternas" en Windows
Esta decisión forma parte de una estrategia más grande por parte de Microsoft para dejar atrás las "actualizaciones eternas". Con Windows 11, la compañía ya ha anunciado que las versiones futuras tendrán ciclos más definidos y limitados en cuanto a soporte.
La idea detrás de todo esto es evitar situaciones como la de Windows XP o Windows 7, sistemas que siguieron siendo utilizados masivamente mucho después de haber perdido soporte oficial.
El objetivo es claro: mantener a los usuarios en versiones más nuevas, mejores y más seguras del sistema operativo. Sin embargo, esta nueva política también ha levantado todo tipo de ampollas entre quienes consideran que obliga a renovar equipos con frecuencia debido a los altos requisitos técnicos de las nuevas versiones.
Bill Gates y su opinión sobre Windows 10
En medio de todo este lío, incluso Bill Gates ha opinado sobre la situación actual. Cuando se le preguntó qué haría si su sucesor en Microsoft decidiera regresar a Windows 10 en lugar de mantener Windows 11. La respuesta de Bill Gates fue clara y contundente: "Me escondería de la prensa".
A pesar de la resistencia de los usuarios, Microsoft sigue muy contundente en su decisión de avanzar con Windows 11. La empresa ha justificado el cambio argumentando que busca mejorar la seguridad y la eficiencia. Sin embargo, el gran problema sigue siendo convencer a los usuarios de que la actualización vale la pena.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

