El genial truco viral para que los odiosos nuevos tapones de las botellas no te molesten al beber

Un usuario ha compartido un truco viral en su cuenta de TikTok en el que explica cómo acabar con uno de los problemas más molestos de los nuevos (e insufribles) tapones de las botellas de plástico.
La Unión Europea ha desarrollado una serie de medidas con las que acabar con la producción de residuos plásticos que terminan en los mares y océanos.
Una de las más polémicas ha sido la obligatoriedad de unir los tapones a las botellas de un litro y medio, pero la realidad es que cada vez es más habitual en envases más pequeños, zumos o briks de leche.
La medida entró en vigor con el Real Decreto de Envases y Suelos Contaminantes en julio de este año con la finalidad de facilitar su reciclaje. Esta iniciativa favorece la economía circular, aunque los consumidores no terminan de estar convencidos: el nuevo diseño de los tapones no es práctico a la hora de beber directamente de la botella.
Cómo hacer que los nuevos tapones de las botellas no molesten
Las redes sociales han empezado a llenarse de trucos para solucionar este pequeño problema que ha enfadado a miles de personas. TikTok lo ha vuelto a hacer y se ha popularizado un "hack" que ya se ha hecho viral.
El usuario conocido como @aboutmalte ha explicado en un vídeo en su cuenta de TikTok cómo desenroscar el tapón y retirarlo sin romperlo para que no moleste al beber directamente de la botella.
Este truco viral no puede ser más simple. El primer paso es desenroscar el tapón como lo harías normalmente. No debes tirar para separar el tapón, sino bajarlo ligeramente introduciéndolo un poco en la boca de la botella.
La clave de esta técnica es darle la vuelta al tapón para colocarlo boca abajo. La mayoría de las botellas tienen un tope en el que se queda encajado y no se mueve, aunque la inclines para beber de ella. Este pequeño gesto puede acabar con uno de los problemas más molestos para algunas personas.
Los compradores tendrán que adaptarse a estas nuevas medidas porque la Unión Europea no tiene idea de dar marcha atrás. Su objetivo es reducir la cantidad de tapones que terminan fuera de los contenedores de forma deliberada o debido a los típicos olvidos, aunque su visión a largo plazo será eliminar las botellas de plástico por completo.