Apostó por Steve Jobs y el iPhone tres años antes de que existiera y lo tacharon de loco

El CEO de SoftBank confiaba firmemente en la visión del creador de Apple y fue clave para hacer posible el primer móvil con pantalla táctil de la compañía junto a Jobs.
A lo largo de la historia del creador de los iPhone hay muchos detalles importantes que han pasado desapercibidos, incluyendo personas como Masayoshi Son, que fueron clave para llevar a cabo el proyecto más ambicioso del gigante tecnológico de Cupertino.
Sí, mucho antes de que el primer smartphone de Apple se hiciera realidad, el fundador y Director Ejecutivo de SoftBank tuvo una estrecha relación de negocios con Steve Jobs que fue fundamental para la creación del proyecto.
Probablemente, sin la confianza y la gran inversión que hizo el empresario japonés, hoy en día no se conociera el nuevo iPhone 16e ni los próximos lanzamientos de la compañía. Esto es algo parecido a la inversión millonaria que Jobs recibió gracias a su coche en un momento crítico.
Tal vez te preguntes por qué este personaje fue crucial para el crecimiento de la empresa de la manzana mordida y la respuesta es muy sencilla, pero también es una larga historia.
¿Por qué Masayoshi Son fue tan importante para el éxito de Steve Jobs y su iPhone?

Steve Jobs y Masayoshi Son se conocieron en la feria Comdex en Las Vegas a mediados de la década de los 80. Para ese entonces, Son había recién fundado SoftBank y Apple ya había sido creada, pero con el genio fuera del proyecto y un nuevo camino abriéndose con NeXT y Pixar.
Considerando que Jobs regresó a Apple en 1997, ambos, con grandes ideas en mente, conversaron en varias ocasiones sobre las visiones del futuro hasta 2005, cuando finalmente le mostró a Son un boceto del dispositivo que pensaba crear, algo que iba a revolucionar la tecnología móvil con una pantalla táctil y un sistema operativo novedoso.
En este punto, llegaron a un acuerdo hablado para que SoftBank contara con derechos de distribución exclusivos en Japón para cuando el iPhone se hiciera realidad a cambio de su inversión y ser operador, sin determinar precio ni dar más detalles al respecto. Además, todo se mantenía de manera confidencial.
Esto motivó a Masayoshi Son a adquirir Vodafone Japón en 2006 por un aproximado de 17.000 millones de dólares (aproximadamente 16.294 millones de euros). Con la confianza en las palabras de Jobs y su compromiso ante el proyecto, se esperó hasta que se hiciera el lanzamiento.
3 años después de aquella conversación y el trato sin papel alguno, el CEO de Apple cumplió su promesa y el jefe de la empresa japonesa, la suya. El iPhone estaba listo y se lanzó en julio de 2008 en Japón después de haber llegado a Estados Unidos en 2007, logrando que SoftBank aumentara considerablemente sus ingresos y estableciéndola como una compañía de alto valor.
La cuota en el mercado incrementó de 17% al 23% hasta 2011, lo cual hizo que se posicionara como el mejor operador de todo Japón, superando a su competencia con creces y permitiendo que se generaran nuevas inversiones.
Sin embargo, esta relación se fue distanciando con el tiempo y durante los últimos meses de vida de Steve Jobs, por razones desconocidas, SoftBank perdió la exclusividad del smartphone y se le dio paso a otros operadores como, NTT Docomo y KDDI.
La interesante relación entre Steve y Masayoshi fue la clave para el éxito del iPhone en Japón, mientras que también fue esencial para la evolución de SoftBank, por lo que ambas partes salieron beneficiadas.
¿Qué hace Masayoshi Son en la actualidad con SoftBank?

Después de 2011, Masayoshi Son dio nuevos pasos para el crecimiento de su compañía, centrándose en extender sus inversiones y volviéndose parte de Sprint Corporation en 2013 hasta que se fusionó con T-Mobile en 2020.
Otra de las adquisiciones que hizo fue Arm Holdings en 2016, una compañía de diseño de CPUs que se pensaba fusionar con Nvidia en 2020, pero el acuerdo no se logró. De igual manera, sigue siendo propiedad de la empresa de Son.
En la actualidad, la compañía japonesa planea reducir el estrés de los trabajadores con IA, pues ha decidido invertir 500 millones de dólares (aproximadamente 479 millones de euros) en la tecnología de OpenAI para crear una inteligencia artificial “10.000 veces más inteligente”.
El largo historial de Son, ha hecho que se convierta en uno de los inversores más importantes del siglo XXI y sus nuevas contribuciones puede que tengan repercusión en el futuro.