Ese lugar donde acaban los iPhones robados: existe y está en China

A este lugar en concreto del mundo van a parar la mayoría de los iPhone robados en occidente, y van exactamente a este edificio situado en una enorme urbe al sur de China.
Si alguna vez te han robado un iPhone, es probable que ahora mismo esté en China, en concreto, en la provincia de Cantón, en la ciudad de Shenzhen, cerca de Hong Kong.
En una investigación del Financial Times han logrado localizar un edificio concreto en la ciudad de Shenzhen en el que aparentemente van a parar la mayoría de los iPhone robados en occidente, y donde parece que han descubierto un importante centro de una red global de tráfico de iPhone robados.
Según Sam Amrani, un empresario tecnológico de Londres, que sufrió el robo de su iPhone 15 Pro, logró rastrear el recorrido del dispositivo robado, con la función buscar de Apple, y vio que su terminal llegó a un taller de reparación en Londres, después voló a Hong Kong y finalmente llegó a Shenzhen, en concreto al distrito de Huaqiangbei.
Según comentan, el cuarto piso del edificio conocido como Feiyang Times, está dedicado a la venta de iPhone de segunda mano de países occidentales y otros robados.
Según se comenta en el Financial Times, Hong Kong es un intermediario en la cadena de suministro para la introducción de estos dispositivos a China continental.
Uno de los vendedores de la ciudad de Shenzhen, que visita Hong Kong de forma regular, explicó al Financial Times que estos iPhone robados que fueron bloqueados posteriormente por los usuarios, se venden a Hong Kong y luego a otros países, incluyendo a ciertos de Oriente Medio.
En el edificio los ladrones pueden acabar encontrando compradores para todos estos componentes del iPhone, incluso los dispositivos bloqueados.
Esto explica, por qué tantísimas personas reciben mensajes de ciudadanos en Shenzhen, intentando convencerles para que eliminen el bloqueo del iPhone robado.
Según comenta el medio, los ladrones se aprovechan de la condición de Hong Kong como puerto de libre comercio para que puedan trasladar todos estos dispositivos robados hacia China continental, y así evitar los aranceles sobre productos electrónicos.