Por qué creo que en España deberíamos tener algo como AliPay para pagar después de probarlo una semana en China

He estado una semana en China y allí apenas aceptan tarjetas de crédito, sino que todo se paga con AliPay o WeChat Pay: he visto que estos servicios tienen algún que otro beneficio con respecto a cómo hacemos las cosas en España.
Aunque he podido viajar a bastantes países extranjeros, tampoco soy Willy Fog y hace poco fui a China por primera vez, concretamente a la ciudad de Shenzhen –donde visité una fábrica de móviles– y fueron bastantes las cosas que me sorprendieron del gigante asiático.
Una de las cosas que en China son diferentes a cualquier otro país del mundo en el que haya estado es que allí no aceptan tarjetas de crédito en la mayoría de negocios ni tampoco servicios de pago por NFC con el móvil o con el reloj como Apple Pay o Google Pay. Solamente tienen datáfonos o TPV en aquellos más distinguidos.
En la mayoría de pequeños comercios, como puestos en bazares o locales de restauración que no sean restaurantes de lujo, las únicas formas de pago admitidas son AliPay –el servicio de pagos de AliExpress– y WeChat Pay –herramienta de pagos dentro de la app de mensajería y superapp WeChat. Mi compañero Manu Contreras estuvo hace poco en China y te cuenta al detalle el funcionamiento de estos servicios de pago en este artículo.
AliPay y WeChat Pay son la versión China de Bizum, pero allí su uso no es solo para micropagos entre usuarios, sino que es la opción de pago escogida por la mayoría de pequeños comercios, así que es la forma más común de comprar cualquier cosa relativamente pequeña.
En la semana que he pasado en China me he dado cuenta de que pagar con AliPay tiene algunas ventajas con respecto a la forma habitual en la que pago por las compras en España. Te las cuento a continuación.
Disclaimer: también creo que este tipo de servicios de pago tipo Bizum como AliPay tienen sus desventajas y personalmente no creo que sea algo que deba implantarse hoy en España, por el riesgo que supone de incrementar la brecha digital.
Reduce el riesgo de que te copien la tarjeta

Aunque las tarjetas de débito y crédito son la forma de pago preferida de muchas personas en España y en el resto del mundo por la comodidad de no tener que llevar dinero en efectivo y porque sientes más control con ellas porque al final es algo físico que llevas en la cartera y no un servicio que requiera del móvil, también tienen sus riesgos.
Los amantes de lo ajeno saben que tu tarjeta de crédito pasa por montones de sitios y se aprovechan de lugares frecuentes para colocar lectores con los que pueden copiarte la tarjeta sin que te des cuenta. De lo que sí te darás cuenta es cuando empiecen a usarla y veas cargos extraños en tu cuenta, pero es una sorpresa desagradable y puede ser difícil recuperar el dinero y demostrar que las compras no son tuyas.
Usar AliPay me ha parecido una gran forma de mitigar el riesgo de que te copien la tarjeta, porque al final todos los pagos se producen desde el móvil y no tendrás que sacar la tarjeta para nada.
Para poder pagar en AliPay solo tienes que ir a la sección de Pagos y cobros y configurar una tarjeta de crédito. Puede ser una tarjeta de crédito española, el gran beneficio con respecto a WeChat Pay, que requiere una cuenta de un banco chino, por lo que AliPay es más usado por occidentales y WeChat, por los locales.
Dicho esto, la ventaja de que no te puedan copiar la tarjeta de crédito es algo que ya tienes con los pagos por NFC de servicios occidentales como Google Pay y Apple Pay, pero en este caso no requiere de datáfono.
Es mucho más sencillo que Bizum porque no usa números de teléfono sino códigos QR

AliPay y WeChat Pay tienen también beneficios con respecto a Bizum, sobre todo en su funcionamiento.
Cuando haces un pago en Bizum a un amigo o a un pequeño comercio que lo admita, debes introducir el número de teléfono. Esto puede ser un problema por varios motivos.
Primero, porque implica proporcionar información personal muy sensible con la que te pueden contactar después, por mucha protección de datos que haya. Y segundo, porque tienes que introducir 9 números, requiere bastantes clics –y tiempo– y no es difícil equivocarte en un número y hacerle el Bizum a otra persona por error.
AliPay y WeChat Pay eliminan estos inconvenientes gracias a su funcionamiento a través de la generación de códigos QR –se van cambiando cada minuto por seguridad– que se escanean a través de la aplicación con la cámara del móvil.
Todos los comercios tienen dos códigos QR impresos a la vista de los clientes: uno azul, de AliPay, y otro verde, de WeChat. Cuando dices que vas a pagar con AliPay, el comerciante suele tapar el código de WeChat con la mano para que tu cámara no lo detecte también y haya un error en el servicio del gigante AliExpress.
Una vez escaneado, tienes que introducir tú en la mayoría de los casos el importe en yuanes de la compra, según lo que te esté indicando el comerciante y lo que hayas comprado. En otras es el comercio el que te solicita el dinero, pero puedes ver claramente el importe antes de aceptarlo, o rechazarlo para echarte atrás.
En todos los casos el proceso de pago me sorprendió por lo rápido y claro que es para el usuario. Solo en una ocasión que mi banco de España me pidió verificar la compra tuve problemas porque el pago tardaba demasiado, pero el resto fue rapidísimo y ese funcionamiento con QR lo encontré realmente cómodo.
Por todo lo anterior, no me importaría que un servicio similar a AliPay no gestionado por AliExpress –hola, Bizum– fuese una opción en España para pagar directamente a través de códigos QR, pero a la vez me gustaría que las tarjetas de crédito y el efectivo sigan presentes masivamente para los que no se manejan con la tecnología.
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Roberto Corrales
Redactor
Roberto Corrales escribe sobre actualidad tecnológica, prueba dispositivos de todo tipo y escribe reportajes.