Alerta hacker: el error común que los ciberdelincuentes aprovechan sin necesidad de tu contraseña

Según varios expertos en ciberseguridad, los hackers aprovechan fallos en hardware y software desactualizado para atacar sin necesidad de contraseñas.
La seguridad informática es más importante que nunca debido al aumento de ciberdelitos. La evolución del software ha sido tan rápida que el hardware ha tenido que adaptarse constantemente, lo que genera un desafío tanto para usuarios como para empresas.
Aunque se habla mucho de la actualización del software, el papel del hardware en la seguridad digital suele pasar desapercibido. Juan Moscoso, comercial sales manager de AMD, señala que el ritmo acelerado del software ha obligado al hardware a evolucionar rápidamente.
"La evolución del software ha ido tan rápido que el hardware ha debido adecuarse de tal manera que pueda responder justamente a la necesidad y eficiencia de ese software. Ahí es donde comienza esta carrera, donde estamos viendo que justamente la evolución del hardware se está dando a niveles desesperados", comenta en una entrevista a El Comercio.
La evolución del hardware y su papel en la seguridad
Un factor clave en esta evolución es la inteligencia artificial, que ha incrementado la necesidad de dispositivos más potentes y eficientes. Las GPU han cobrado gran relevancia porque permiten optimizar procesos de aprendizaje automático y detección de vulnerabilidades. Sin embargo, el hardware más antiguo carece de estas capacidades, lo que lo hace más vulnerable a ciberataques.
El crecimiento exponencial de las amenazas informáticas ha llevado a un aumento significativo en los ataques de phishing impulsados por IA. Un informe de Kaspersky revela que en Latinoamérica se bloquearon más de 397 millones de intentos de phishing entre 2023 y 2024. Además, la IA también ha facilitado la creación de audios y videos falsos (deepfakes) utilizados para engañar a usuarios.

Los dispositivos antiguos representan un peligro porque no pueden actualizarse con los últimos parches de seguridad. Moscoso advierte que en Latinoamérica todavía se usan plataformas con más de una década de antigüedad, incompatibles con las medidas de protección modernas. "El hardware obsoleto no solo es ineficaz, sino que expone datos sensibles a ataques", explica.
Fabio Assolini, director del equipo de investigación de Kaspersky para América Latina, señala que los dispositivos sin soporte pierden funciones de seguridad esenciales como UEFI SecureBoot, presente solo en versiones recientes de Windows.
"Al tener dispositivos más antiguos se corre el riesgo que estos ya no sean compatibles con los últimos parches de seguridad o que no incluyan funciones de protección a nivel de firmware", explica Assolini.
Además, una vez que los fabricantes dejan de ofrecer soporte, los dispositivos se vuelven vulnerables a nuevas amenazas.
El Panorama de Amenazas Corporativas de Kaspersky detectó que solo en Perú las empresas sufrieron más de 9.3 millones de ataques en un año. Recomienda evaluar el estado del hardware constantemente y renovarlo cada 3 a 5 años.
"Factores como el fin del soporte del fabricante, la compatibilidad con nuevos sistemas de seguridad y el desempeño del hardware deben ser considerados. Además, al implementar una estrategia de actualización progresiva se evita que toda la infraestructura se vuelva obsoleta al mismo tiempo", explica.
Seguridad tecnológica: una responsabilidad compartida
Los riesgos no solo afectan a empresas e instituciones, sino también a usuarios comunes. Un smartphone o un ordenador portátil sin actualizaciones de seguridad es más vulnerable a malware, phishing y ransomware. Advierte que en un país como Perú se registraron más de 90 millones de ataques de phishing en un año, lo que equivale a 910.097 ataques por minuto.
"Si un dispositivo (como un smartphone o laptop) ya no recibe actualizaciones de seguridad, es recomendable considerar su renovación", explica.
La solución pasa por tomar conciencia sobre la importancia del hardware en la seguridad digital. Actualizar dispositivos, utilizar software de protección y adoptar hábitos seguros en línea son pasos fundamentales para reducir riesgos. En última instancia, la seguridad tecnológica es una responsabilidad compartida entre usuarios, empresas y fabricantes.