Demasiados españoles comenten estos errores de seguridad cada día: "Puedo acceder a tu móvil en segundos"

Muchos usuarios están en riesgo de que les roben sus contraseñas, datos bancarios y toda su información personal. Sin embargo, con estos trucos puedes proteger tu seguridad.
En una época marcada por el aumento de estafas, suplantación de identidad y ciberataques, mantener tu información personal a salvo se ha vuelto una necesidad urgente. Proteger tus cuentas, tu dispositivo móvil y tu privacidad ya no es una opción: es una obligación.
Sin embargo, según un experto en ciberseguridad, muchos usuarios en España siguen cometiendo errores muy básicos que les dejan completamente expuestos a los hackers. Kieran Burge, consultor de seguridad en Prism Infosec y especialista en encontrar vulnerabilidades en sistemas informáticos, ha advertido que los ciberdelincuentes están más activos que nunca.
Y lo peor es que ni siquiera necesitan grandes habilidades para colarse en tus cuentas, puesto que basta con que tú caigas en alguno de los errores que millones de personas repiten cada día. Burge ha identificado cinco prácticas de riesgo que, según él, muchos usuarios cometen sin darse cuenta.
Es importante mencionar que son costumbres comunes, extendidos entre personas de todas las edades y perfiles, pero que pueden abrir la puerta a los piratas informáticos, y que al final puede ser demasiado peligroso. Por ello, debes evitar estos hábitos en tu móvil o portátil.
Cinco errores comunes que te dejan expuesto a los piratas informáticos
- No actualizar el software: Probablemente, más de una vez has pospuesto una actualización de tu móvil o tu ordenador. Tal vez porque estás ocupado, o simplemente porque no le das importancia. Pero lo cierto es que cada actualización corrige fallos de seguridad que los hackers conocen muy bien. Si no mantienes tu software al día, estás dejando una ventana abierta para que cualquiera pueda acceder a tu información.
- Reutilizar contraseñas: Este es uno de los errores más comunes y peligrosos, que es usar la misma contraseña para tu correo, tus redes sociales, tu cuenta bancaria o tu suscripción a una plataforma de streaming, es como tener una llave maestra que abre todas las puertas. Si uno de esos servicios sufre una filtración, los hackers podrán probar esa misma combinación en otros sitios y tomar el control total.
- Compartir información personal en redes sociales: Piensa por un momento cuántos datos revelas sin darte cuenta: tu fecha de nacimiento, el nombre de tus hijos o de tu mascota, el colegio al que fuiste, el lugar donde vives… Toda esa información puede parecer inofensiva, pero es justo lo que necesitan los hackers para responder a tus preguntas de seguridad o realizar ataques de ingeniería social. Con los datos suficientes, incluso pueden suplantar tu identidad y pedir a tu operador que transfiera tu número de teléfono a otra tarjeta SIM.
- Conectarte a redes WiFi públicas sin VPN: Cafeterías, aeropuertos, hoteles, etc. Las redes públicas están por todas partes y parecen inofensivas, pero si no utilizas una VPN, todo lo que haces puede ser interceptado por otros usuarios de la misma red. Desde tus credenciales hasta tus mensajes privados o tus datos bancarios.
- Hacer clic en enlaces sospechosos: Sí, este consejo puede parecer obvio, pero sigue siendo uno de los métodos más efectivos que utilizan los ciberdelincuentes. Correos electrónicos, SMS o mensajes en redes sociales con enlaces falsos que imitan a empresas legítimas. Solo hace falta un clic para instalar un virus, robar tus datos o redirigirte a una página que parece auténtica, pero que en realidad solo busca quedarse con tus credenciales.
Protegerte está en tus manos
Kieran Burge no busca alarmarte, sino concienciarte. Porque, como él mismo afirma, la mayoría de las brechas de seguridad no ocurren por culpa de fallos técnicos, sino por errores humanos que podrías evitar fácilmente.
Si actualizas siempre tu software, usas contraseñas únicas y robustas, controlas lo que compartes, evitas redes públicas sin protección y desconfías de cualquier enlace inesperado, tienes mucho ganado en la lucha contra los ciberataques.
Pero además de estos consejos básicos, hay otras medidas que puedes incorporar a tu rutina y que marcarán la diferencia. Por ejemplo, siempre trata de activar la verificación en dos pasos. Hoy en día, la mayoría de plataformas y servicios ofrecen esta opción.
Consiste en añadir una segunda capa de seguridad al iniciar sesión: aunque alguien consiga tu contraseña, no podrá acceder sin ese segundo código que normalmente se envía a tu móvil o correo. No es infalible, pero dificulta enormemente el acceso no autorizado.
Otra opción es utilizar gestores de contraseñas, puesto que, si te resulta difícil recordar claves complejas para cada sitio, puedes usar una herramienta fiable, como 1Password o LastPass. Estas apps cifran tus credenciales y las almacenan de forma segura, generando contraseñas fuertes.
Cada pequeño gesto de seguridad suma. Si tomas en serio tu protección, estarás evitando situaciones que pueden ir desde la pérdida de tus fotos y archivos personales hasta un robo de identidad o el vaciado de tus cuentas bancarias.

