“Desactiva estas dos funciones del móvil en lugares públicos para evitar que espíen y roben tus datos”, la advertencia de un experto en ciberseguridad

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Conoce los riesgos de mantener activos el WiFi y el Bluetooth de tu móvil en lugares públicos y cómo proteger tus datos frente a ciberataques.
En una era tan conectada como la actual, en la que los teléfonos móviles nos acompañan desde que nos despertamos hasta que nos vamos a dormir, resulta imprescindible conocer los riesgos asociados con su uso, y no solo por los problemas de salud física, mental y social que puedan derivar de un uso intensivo de estos dispositivos, sino por los peligros a los que nos exponemos cuando utilizamos en lugares públicos, donde dos de sus funciones más usadas pueden hacernos vulnerables frente a los ciberdelincuentes.
Las funciones en cuestión son el WiFi y el Bluetooth, dos tecnologías que nos facilitan mucho la vida: la primera para conectarnos a internet sin utilizar los datos móviles y la segunda para emparejar dispositivos como auriculares inalámbricos o smartwatches, entre otros, para disfrutar de una mayor conectividad. Aunque estamos muy habituados a su uso y es habitual dejarlos permanentemente activados, esto es un riesgo cuando nos encontramos en lugares públicos como restaurantes, centros comerciales o aeropuertos.
El acceso a redes WiFi abiertas y el emparejamiento automático con otros dispositivos abren la puerta a intrusiones silenciosas por parte de terceros que pueden acabar en la filtración de información sensible de los usuarios, incluyendo los datos de acceso a redes sociales y credenciales bancarias, con el riesgo que ello supone. Un experto en seguridad insiste en la importancia de modificar los hábitos de uso e insta a desactivar estas dos funciones del móvil en espacios públicos para evitar que puedan espiar y robar nuestros datos.
Las amenazas de tener el WiFi y el Bluetooth activos en lugares públicos
Dejar activada la conexión WiFi fuera del hogar expone el dispositivo a redes abiertas o desconocidas, muchas de las cuales pueden haber sido creadas por ciberdelincuentes. Un experto en ciberseguridad señala que estas redes suelen tener un nombre similar a las de hoteles, cafeterías o aeropuertos, lo que puede generar confusión y provocar conexiones involuntarias.
El principal peligro en este caso se encuentra en la facilidad con la que los ciberdelincuentes pueden interceptar la información que se transmite a través de estas redes, lo que les puede dar acceso a mensajes, contraseñas e incluso credenciales bancarias que pueden utilizar para robar el dinero de sus víctimas.
Un Bluetooth activo fuera del espacio seguro del hogar aumenta el riesgo de sufrir ataques como el bluesnarfing, que es un método por el que los cibercriminales se aprovechan de los fallos en los protocolos de emparejamiento entre dispositivos para acceder sin autorización a archivos, contactos o cuentas en línea. En este caso, el alcance de la amenaza es menor por las características de esta tecnología, pero el alcance de la amenaza se puede extender en un radio de hasta 15 metros.
Este tipo de ataque puede pasar totalmente desapercibido para el usuario, tal y como explica el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE), que alerta de que los indicios más habituales de que se ha sufrido una intrusión incluyen bloqueos inesperados del dispositivo, mensajes enviados sin consentimiento y un repentino aumento del consumo de batería.
Además, la aparición de emparejamientos desconocidos en los ajustes del Bluetooth y movimientos extraños en redes sociales o cuentas bancarias son claras señales de que se ha podido sufrir una intrusión, debiendo actuar de inmediato para atajar la misma antes de que sea demasiado tarde.
La mejor manera de no tener que lidiar con estos problemas es la prevención, desactivando las redes WiFi y Bluetooth cuando no se van a utilizar, especialmente cuando se sale de casa, evitando así la exposición innecesaria en espacios públicos.

