Es la primera trinchera para protegerse en internet y así puedes configurarlo

Generada con IA

Cada sistema operativo cuenta con un firewall propio que puedes configurar como protección, algo que también puedes hacer directamente en el router.

Un firewall o cortafuegos es la primera barrera de protección que se tiene que configurar para discriminar el tráfico que sale y entra en una red, que puede ser tanto una pequeña oficina como tu propia casa.

Por decirlo de alguna forma, se parece a una presa que vigila la cantidad de agua que deja, o no, pasar a través de ella, con lo cual existe un control mucho más detallado por si alguien intentara vulnerar la seguridad de tu conexión.

Hay que destacar que existen dispositivos disponibles que cumplen la función de un firewall, pero que son opciones más profesionales y adaptadas prácticamente a redes más complejas que las de un hogar.

Además, estos dispositivos suelen ser bastante caros y necesitarás conocimientos avanzados en redes para poder gestionarlos.

Afortunadamente, para dispositivos y hogares corrientes los diferentes sistemas operativos ya cuentan con diferentes firewall, el más sencillo el de Windows, así como la posibilidad de controlar el cortafuegos directamente desde el router.

Así puedes configurar el firewall correctamente.

Configurar el firewall en Windows y Linux

Uno de los firewall más sencillos es el que tiene Microsoft en su sistema operativo, ya que actúa totalmente por su cuenta, el ideal para los usuarios que no quieran complicarse mucho la vida en un ordenador.

En Windows, simplemente hay que activar el que tiene disponible Microsoft Defender mediante la opción correspondiente en la pestaña de seguridad, para que se encargue directamente de proteger el dispositivo.

Ahora bien, si visitas la pestaña que aparece más abajo denominada Configuración avanzada, podrás cambiar las reglas de entrada y salida del firewall, además de cambiar entre perfil privado, público o de dominio.

Por su parte, Linux cuenta con el Uncomplicated Firewall, conocido más bien como UFW, que se instala y actualiza en línea de comandos como cualquier otra herramienta del sistema. Es algo más complejo, aunque te permitirá realizar muchas acciones.

Con él puedes establecer reglas de forma muy rápida, mediante comandos, para que el firewall deniegue por defecto el tráfico entrante y saliente. Una configuración mínima siempre comienza con el bloqueo de conexiones entrantes y permiso para las salientes.

Finalmente, macOS permite configurar su firewall accediendo a Ajustes del sistema y Red, con la posibilidad de cambiar diferentes opciones, como el grado de bloqueo de conexiones entrantes o permisos automáticos para software integrado o firmado.

Los dispositivos Mac de Apple también cuentan con la opción de Activar modo encubierto, para que el Mac no responda a solicitudes seguimiento; es decir, contestará a las de apps autorizadas, pero no a las que no tengan autorización.

Configurar el firewall directamente en el router

Los firewall llevan ya varias décadas existiendo, aunque lo que ofrecen ha cambiado considerablemente y, en la actualidad, los denominado como de próxima generación (NGFW) incluyen también soluciones IDS e IPS, para monitorizar y controlar el estado de la red.

De nuevo, estos suelen estar muy orientados a negocios y servicios que requieran de un gran tráfico de datos constante, algo que sería prácticamente imposible de controlar manualmente y sin una solución automatizada.

En casa, lo más recomendable es configurar correctamente el firewall que ofrece tu router, ya que muchos lo añaden junto a otros elementos de seguridad. Para comenzar, como siempre, accede en tu navegador a la dirección 192.68.1.1 e introduce tu nombre de usuario y contraseña.

Suelen ser "admin", "user", "password" y términos por defecto que llegan con todos estos dispositivos, en caso de que no la hayas cambiado antes.

Una vez dentro, cada router cambia ligeramente su interfaz, pero deberías ver una pestaña denominada Seguridad y, en el menú desplegable, algo como protección DoS y firewall. Aquí podrás establecer el nivel de seguridad, entre alto, medio y bajo.

Como ocurre con los firewall, tendrás a tu disposición la posibilidad de establecer el filtrado de ataque de inundación ICMP, UDP y TCP, todos ellos protocolos que funcionan en las capas de red y de transporte, para evitar ataques de denegación de servicio (DoS).

En mi caso, he utilizado un router modelo EX520v de Tp-link, que cuenta también con un gran soporte para IPv6, direcciones más seguras ante el agotamiento de IPv4, como el firewall para este tipo de direcciones.

Como ves, configurar un firewall en diferentes ámbitos no es algo complicado, aunque lo mejor es que no configures manualmente nada para probar, a no ser que sepas exactamente lo que estás haciendo.

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