La estafa del alquiler: así operan los ciberdelincuentes para dejarte sin piso y sin dinero

Los estafadores se aprovechan de la situación del mercado de la vivienda para engañar a usuarios, conseguir sus datos personales y vaciar sus cuentas bancarias.
La vivienda es uno de los principales problemas percibidos por los españoles; según uno de los últimos barómetros del CIS, el 42,6% de la ciudadanía considera el tema de la vivienda el más preocupante a nivel nacional.
Fruto de esto, han aparecido numerosas estafas relacionadas con la compra o el alquiler de viviendas, incluso con grupos organizados que se dedican a publicar anuncios falsos y dejar al usuario sin dinero.
Ya sea a nivel individual o en este tipo de grupos, los ciberdelincuentes operan de varias formas, aunque la más conocida es la suplantación de identidad de empresas legítimas que ofertan en sus plataformas diferentes inmuebles.
Aunque páginas como Idealista tengan equipos de moderación que revisan las denuncias de publicaciones fraudulentas, los ciberdelincuentes van un paso por delante, aprovechando grupos en redes sociales y la inteligencia artificial.
Por ejemplo, en grupos de Facebook en los que usuarios buscan una habitación o piso para alquilar, con técnicas que no distan de otro tipo de estafas ya muy estudiadas, precios que parecen gangas y fotografías sacadas de la web o, directamente, generadas con IA.
Así son las estafas del alquiler en este tipo de plataformas: cómo identificarlas y protegerse para que no vacíen tu cuenta bancaria.
Cómo funcionan las estafas relacionadas con el alquiler
Buscar un piso en ciudades con mercados muy tensionados no es una tarea fácil y, más allá de la escasa oferta o los precios elevados, el verdadero peligro reside en toparse con un estafador consumado.
Este tipo de cibercriminales utilizan la necesidad como moneda de cambio, por lo que se camuflan a la perfección entre una infinidad de anuncios que atraen a ciudadanos desesperados por encontrar una vivienda habitual.
Quizá la estafa del alquiler se haga más evidente en redes sociales como Facebook, en la que existen grupos para quienes busquen un piso de alquiler; aquí, los estafadores pueden campar a sus anchas, por la escasa moderación de Meta.
Con ello, son los administradores de dichos grupos los que tienen que velar por la seguridad de estos, una tarea prácticamente imposible para una persona humana, que tendría que revisar cada perfil y publicación concreta.
Llegados a este punto, quizá sea mejor revisar un ejemplo bastante reciente, en el grupo Alquiler de HABITACIONES en Madrid de Facebook, donde cada mes aparecen varias publicaciones que esconden a este tipo de delincuencia.

Por ejemplo, una usuaria conocida en esta red social como Estella Zido –un perfil falso– compartió fotografías de un supuesto piso de 54 metros cuadrados "en la animada calle del General Ampudia de Madrid", por un alquiler mensual de 700 euros.
No obstante, varios usuarios encontraron rápidamente la trampa: el perfil no coincidía con una persona real y, adicionalmente, las imágenes del piso pertenecían a una vivienda en Holanda.
Afortunadamente, la administradora del grupo descubrió, tras varias denuncias de usuarios, que se trataba de una suplantación de identidad, intentando ganarse la confianza de personas que necesitan una vivienda para vivir dignamente.
Si te dicen esto, directamente sospecha
Como se puede apreciar por los usuarios que han compartido su experiencia, la estafa comienza –como casi siempre– con la sensación de urgencia: si no pagas ya, perderás el piso.
En tal caso, el estafador siempre aprovecha cauces diferentes a las plataformas oficiales, como números de teléfono asociados a perfiles falsos en WhatsApp, con la intención de que dichas compañías no puedan revisar el contenido de los mensajes.
Siempre, casi sin excepción, el supuesto propietario argumenta que vive en otra comunidad autónoma o país, con lo cual no puede realizarse el contrato de forma presencial; cuando te enfrentes a esto, directamente denuncia la cuenta del usuario.
Adicionalmente, desconfía si te encuentras ante varios factores: un precio de ganga en zonas centrales; un perfil con imágenes genéricas, o una publicación con fotografías demasiado buenas para ser ciertas.
Lo mejor en estos casos es realizar una búsqueda inversa de imágenes en Google con las que haya en la publicación, para revisar si han sido descargadas de plataformas legítimas como Idealista.
