Experto en ciberseguridad avisa de las cámaras de seguridad para el hogar: "Pueden estar espiándote si no has hecho esto"

Sin necesidad de hackear el dispositivo de seguridad, cualquier persona puede acceder a la grabación a través de internet, lo que supone un grave riesgo para tu privacidad.
Tener cámaras de seguridad en casa es cada vez más habitual debido a que la delincuencia puede presentarse en cualquier momento, por lo que son esenciales, ya sea para proteger tu hogar, vigilar a tus mascotas o simplemente blindar tu propiedad.
Sin embargo, lo que muchos no saben es que, si no configuras la cámara adecuadamente, puede convertirse en una puerta de acceso para hackers, ladrones o incluso estafadores.
El experto en ciberseguridad Pau García-Milà ha alertado en TikTok sobre un problema preocupante, donde afirma que no hace falta ser un pirata informático para acceder a la transmisión de miles de cámaras domésticas, basta con aprovechar un error que muchos usuarios cometen al instalar su sistema de vigilancia.
A diferencia de lo que podrías pensar, el acceso indebido a las cámaras de videovigilancia no requiere técnicas sofisticadas ni vulnerabilidades complejas. El fallo radica en un descuido elemental, como lo es mantener la contraseña que viene configurada de fábrica.
Este problema suele venir en los modelos de bajo coste, donde muchas de ellas llegan a las casas con contraseñas predeterminadas y, al no cambiarlas, quedan expuestas en internet.
El experto afirma que existen webs especializadas que rastrean estas cámaras mal configuradas y las listan públicamente, permitiendo a cualquiera asomarse al interior de miles de hogares. Esta situación convierte cualquier dispositivo conectado y mal protegido en un objetivo fácil.
Cambiar la contraseña: el primer paso para protegerte
Es importante mencionar que la solución más efectiva para proteger tu casa de los ladrones es tan simple como cambiar la contraseña de tu cámara de seguridad nada más instalarla. Este paso básico corta de raíz una de las principales vías de exposición.
Para ello, debes comprobar si el modelo que utilizas mantiene aún la clave predeterminada y, en ese caso, sustitúyela de inmediato. Para garantizar una buena protección, crea una credencial robusta que combine letras mayúsculas, minúsculas, números y símbolos. Así, impedirás que herramientas automatizadas puedan adivinarla o reutilizar contraseñas públicas para acceder a tu dispositivo.
Si estás pensando en instalar un nuevo sistema de cámaras, conviene que optes por dispositivos que ofrezcan cifrado de extremo a extremo. Algunos servicios, como HomeKit Secure Video o soluciones equivalentes, encriptan automáticamente las grabaciones, de modo que solo tú puedes acceder a ellas.
Aunque alguien consiguiera entrar en el servidor donde se almacenan los vídeos, sin la clave privada resultaría imposible descifrar el contenido, por lo que apostar por dispositivos de este tipo supone un nivel de protección superior para todo lo que sucede dentro de tu casa.
Qué hacer para mejorar la seguridad de tus cámaras de vigilancia

Si sospechas que tu cámara puede estar vulnerable y no puedes actuar de inmediato, existen medidas sencillas que puedes tomar para minimizar riesgos. Una de las más prácticas es tapar físicamente el objetivo de la cámara mientras revisas la configuración o decides su sustitución.
Por otro lado, si no vas a necesitar la cámara por alguna razón, es recomendable desconectarla de la red WiFi, esta es otra opción eficaz para impedir cualquier acceso no autorizado, ya que actuar rápidamente puede evitar que contenido privado termine expuesto en internet sin tu consentimiento.
Proteger tu hogar no consiste únicamente en colocar cámaras de videovigilancia, la verdadera protección empieza en el momento en que configuras estos dispositivos. Mantener las contraseñas de fábrica equivale a dejar la puerta de tu casa abierta, pero por fortuna, evitarlo está al alcance de cualquiera.
Recuerda que cambiar las credenciales, optar por servicios cifrados y revisar periódicamente la configuración son pequeñas acciones que marcan una gran diferencia. Tu privacidad merece ser tratada con importancia, puesto que la seguridad de tu familia está en juego.
