Ni WhatsApp ni Telegram, con estas apps tus mensajes serán completamente privados

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Aunque WhatsApp y Telegram son algunas de las aplicaciones de mensajería más utilizadas, no son las más privadas o seguras para el usuario final. Aquí tienes varias alternativas descentralizadas, en caso de que quieras garantizar tu libertad o esquivar la censura.

A día de hoy, más del 90% de los españoles usan WhatsApp como aplicación de mensajería instantánea habitual, según los últimos datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, correspondientes al primer semestre de 2024.

Desde hace ya varios años, este servicio –que forma parte del conglomerado de Meta– ofrece la funcionalidad del cifrado de extremo a extremo, que usa una clave criptográfica en el dispositivo que envía un mensaje, garantizando que ni siquiera la propia compañía pueda acceder a estos.

Aunque hay alguna que otra excepción, como asegura en su propio informe técnico WhatsApp, ya que si se utiliza la API en la nube de Meta –sobre todo para cuentas empresariales–, los mensajes no utilizan este tipo de cifrado.

Adicionalmente, existe un inconveniente sobre este tipo de cifrado, como se puso en evidencia durante la filtración masiva que tuvo lugar en Bélgica en noviembre de 2024, la cual supuso la publicación en la dark web de datos personales de usuarios asociados a números de teléfono.

Esto se debe a que, a pesar de que los mensajes se encriptan, no lo hacen así los metadatos.

Es muy parecido a lo que puede ocurrir con un paquete que te llega a casa: mientras que el contenido está oculto, cualquiera podría ver los datos de la etiqueta en la caja, con tu dirección postal, número de contacto, nombre y apellidos, etc.

Por este motivo, muchos usuarios han optado por usar Telegram, la cual ganó fama por, supuestamente, ofrecer una mayor seguridad y privacidad de las conversaciones, y ha convencido a más del 18% de la población a nivel nacional.

En su caso, existen 2 tipos diferentes de cifrado: el primero, entre el cliente y el servidor; el segundo, directamente entre cliente y cliente. En cuanto a la primera opción, no es totalmente seguro, ya que a pesar de encriptar los mensajes, estos podrían ser descifrados en el propio servidor.

Por eso, si quieres garantizar completamente –aunque nada es fiable al 100%– tu privacidad y seguridad, lo mejor es que pruebes otras opciones más allá de WhatsApp o Telegram. Aquí tienes varias muy fáciles de utilizar.

Threema, una app sin número de teléfono

Al comenzar a usar WhatsApp, necesitarás obligatoriamente agregar tu número de teléfono, con lo cual ya estás ofreciendo datos personales que podrían verse comprometidos para campañas maliciosas de phishing o vishing.

Threema, por su parte, permite la opción de uso sin necesidad de añadir tu número, es de código abierto y cuenta con auditorías de seguridad frecuentes, cumpliendo con lo dispuesto en el RGPD y con sede en Suiza, por lo que tus datos no viajarán alrededor del mundo.

Adicionalmente, permite herramientas vitales para diferentes profesiones, como la de periodista, ya que podrás comenzar chats anónimos, realizar llamadas con cifrado de extremo a extremo, verificar contactos mediante un código QR y, todo ello, sin terceros como intermediarios.

Para garantizar la privacidad de todos los datos, los servidores físicos están separados en 2 ubicaciones diferentes en Suiza; si uno falla, el otro seguiría funcionando de forma independiente, para evitar potenciales problemas de continuidad del negocio.

Por si esto fuera poco, a diferencia de WhatsApp, que recopila datos de usuarios para ofrecer publicidad de terceros, aquí no existen anuncios de ningún tipo ni tampoco se recopilan estos. Además, fue una de las primeras en usar el cifrado de extremo a extremo.

SimpleX, la única sin identificadores asignados a usuarios

Aunque es algo más compleja de usar si no tienes conocimientos básicos en ciberseguridad, SimpleX es una de las mejores opciones si quieres ser completamente anónimo, ya que no establece identificados para usuarios, ni siquiera aleatorios.

Su forma de proceder consiste en el uso de direcciones anónimas por pares de colas de mensajes unidireccionales y, normalmente, mediante servidores diferentes. En el día a día, sería muy parecido a contar con un número de teléfono distinto para cada contacto.

Además de ello, podrás ocultar tu dirección IP a los servidores, ya que permite la conexión a estos de SimpleX a través de la red Tor, la más segura a nivel mundial, y que usan gobiernos y organizaciones del más alto nivel.

Por otro lado, tampoco permite que terceros te escriban, ya que esto solo podrá ocurrir si tú has compartido tu nombre de usuario temporal, ya sea mediante enlace o código QR, todo ello sin publicidad de ningún tipo.

Session, una alternativa para esquivar la censura

En muchos países alrededor del mundo, preservar el anonimato puede ser clave para evitar la censura que imponen gobiernos autoritarios en las comunicaciones. Session es una herramienta imprescindible que apuesta por la libertad de los usuarios.

Es de código abierto, no deja ningún tipo de rastro y, por ende, es prácticamente imposible que existan brechas de seguridad o filtraciones de datos. En este sentido, es una de las que mejor protege a los usuarios finales.

Al iniciar sesión en Session, el dispositivo genera una identificación de cuenta criptográfica, que será la que se utilice para la información al entrar en la aplicación, a diferencia de los números de teléfono y otros datos que requieren las apps más conocidas.

Además de ello, evitar los conocidos ataques como man-in-the-middle, que pueden comprometer el anonimato en los mensajes, y es totalmente descentralizada, con lo cual podrás escribir incluso sin conexión.

Como has visto, todas estas herramientas son imprescindibles en ciertas profesiones o en regiones donde la libertad se ha visto comprometida, poniendo la seguridad y privacidad del usuario en el centro.

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