Un estudiante siembra el caos en los trenes bala de Taiwán al hackear la alarma de emergencia con un walkie-talkie

Tren bala de Taiwán
El tren bala de Taiwán, saliendo de un túnel.DepositPhotos

Hackear se ha convertido en algo tan sencillo, que hasta un simple estudiante puede tomar el control de un tren. Y la IA lo va a poner aún más fácil.

Los trenes bala de Taiwán circulan a 300 Km/h. Imagina lo que ocurriría si un hacker los hackea, y tiene acceso a los sistemas de emergencia y el freno manual. Parece el argumento de una película, pero ha ocurrido de verdad. Por suerte, no ha sucedido ninguna desgracia.

El pasado 5 de abril, cuatro trenes bala de la compañía Taiwan High Speed Rail (THSR) tuvieron que realizar una parada de emergencia, debido a la activación de la alarma general, que obliga al maquinista a frenar inmediatamente, de forma manual.

Los cuatro trenes permanecieron parados 48 minutos, porque nadie sabía lo que había pasado. Ningún operario había activado la alarma, y no existía ningún fallo, así que solo podía significar una cosa: el sistema de emergencia había sido comprometido.

Así han hackeado el tren bala de Taiwán

La compañía ferroviaria inició una revisión de todo el material relacionado con dicha alarma general, y descubrió que había desaparecido uno de los walkie-talkie. Esto llevó a la policía a rastrear los logs de la red TETRA que usan estos transmisores de radio de THSR, así como las cámaras de seguridad. El 28 de abril detuvo a un estudiante de 23 años llamado Lin, acusándolo de hackear la alarma general del tren bala de Taiwán.

Este fallo de seguridad ha sorprendido a todo el mundo, porque según los expertos, este sistema tiene varias capas de verificación, y ha superado todas.

Tal como explica TechSpot, Lin compró por Internet un equipamiento dotado con software SDR, con el que analizó las señales de radio de la compañía ferroviaria taiwanesa.

Este equipo también permite descargar los datos en un ordenador y descodificar los códigos TETRA (Terrestrial Trunked Radio) de la señal. Con ellos su pueden programar los códigos en un walkie-talkie, para acceder a la red de radio de los trenes bala desde cualquier lugar.

Ya dentro de la red, envió una señal de alarma general al centro de control de la THSR en Taoyuan, desde su domicilio en Taichung. Al recibir la alarma, el centro de datos ordenó el frenado manual de los cuatro trenes que estaban en circulación.

La policía también ha detenido a un cómplice de 21 años que proporcionó a Lin algunos de los parámetros del THSR que hicieron posible el ataque.

Se trata de un hackeo muy grave, porque una alarma general obliga a detener el tren en seco, y podría haberse producido un accidente entre trenes, con cientos de personas viajando en cada uno de ellos.

El hacker Lin ha pagado la fianza de unos 3.000 euros para no entrar en la cárcel… por ahora. Ha sido acusado de poner en peligro el transporte público y de interferencias ilegales en las comunicaciones por radio, cargos que conllevan varios años de cárcel. No se sabe por qué lo hizo, ya que su abogado asegura que pulsó la alarma “sin querer”. Desde luego, un hackeo de este tipo no se hace por casualidad...