Astrónomos confirman una señal de un "megaláser" desde 8.000 millones de años luz de distancia que se niega a desvanecerse

Astrónomos detectan el megamaser más brillante y lejano jamás observado, una potente señal de microondas procedente de una colisión de galaxias a 8.000 millones de años luz.
Un equipo de astrónomos ha identificado un fenómeno realmente sorprendente en el universo profundo: un gigantesco láser cósmico que apunta hacia la Tierra desde una distancia de unos 8.000 millones de años luz.
Se trata del megamaser más brillante y lejano observado hasta ahora, una señal extremadamente rara que ha podido detectarse gracias a un curioso efecto del espacio-tiempo predicho por Albert Einstein hace más de un siglo. Lo que los investigadores han descubierto es un megamaser de hidroxilo, una potente emisión de radiación electromagnética en forma de microondas.
Este tipo de señales se genera durante colisiones violentas entre galaxias. Cuando dos galaxias se fusionan, enormes nubes de gas se comprimen intensamente y activan grandes cantidades de moléculas de hidroxilo, que liberan energía en forma de microondas de alta intensidad.
El proceso guarda cierta similitud con los láseres creados por el ser humano. En estos dispositivos, las partículas emiten luz que después se amplifica mediante espejos. En el caso de los masers, el proceso es parecido, pero en lugar de luz visible se amplifican microondas.
Los científicos detectaron esta señal utilizando MeerKAT, un radiotelescopio formado por 64 antenas situado en Sudáfrica.
El origen de la emisión procede de un sistema de galaxias en colisión conocido como HATLAS J142935.3–002836, descubierto en 2014. Las microondas que salen de este sistema tienen una longitud de onda de unos 18 centímetros y son mucho más intensas que las de otros megamasers conocidos.
Debido a su brillo excepcional, los investigadores sugieren que podría tratarse de un gigamaser, una categoría teórica aún más extrema dentro de este tipo de fenómenos.
La señal es tan antigua que procede de una época en la que el universo tenía aproximadamente la mitad de su edad actual, lo que convierte este hallazgo en el megamaser más distante jamás observado.
Detectarlo solo ha sido posible gracias a un fenómeno llamado lente gravitacional. Este efecto ocurre cuando la luz o radiación procedente de un objeto muy lejano se curva al atravesar el espacio deformado por la gravedad de un objeto masivo situado entre la fuente y el observador.
Desde nuestra perspectiva, esta distorsión puede crear estructuras luminosas conocidas como anillos de Einstein y además amplifica la señal original, permitiendo a los telescopios detectar objetos que normalmente serían demasiado débiles.
Según el autor principal del estudio, el sistema es “verdaderamente extraordinario”, ya que representa el equivalente en radio de un láser que llega desde mitad del universo observable.
Ahora el equipo planea seguir utilizando MeerKAT para buscar más masers similares en sistemas amplificados por lentes gravitacionales. El objetivo es encontrar cientos o incluso miles de estos raros faros cósmicos, que podrían ofrecer nuevas pistas sobre cómo nacen, evolucionan y desaparecen las galaxias.