Astrónomos de la NASA localizan una cueva volcánica secreta en Venus y no salen de su asombro

Uno de los aspectos más llamativos del descubrimiento de los expertos de la NASA en Venus es que este se ha llevado a cabo después de observar antiguas imágenes obtenidas durante los años 90.
Cualquier aficionado a la astronomía sabe que la superficie de Venus no es un lugar agradable. Además de por sus temperaturas extremas, esta se caracterizas por la incesante actividad volcánica que allí se lleva a cabo. Aún así, no ha sido hasta ahora cuando los astrónomos de la NASA han descubierto un secreto insólito del planeta: una cueva volcánica.
El hallazgo ha pillado por sorpresa a la comunidad científica (en parte también por cómo se ha producido), pero sobre todo apunta a la existencia de un enorme tubo de lava subterráneo oculto bajo la abrasadora corteza venusiana. En cierto sentido, esto obliga a los expertos a replantearse muchas cosas de su naturaleza.
La NASA descubre una cueva volcánica en Venus

Uno de los aspectos más curiosos de la noticia es que la cueva volcánica de Venus no ha sido descubierta a raíz de una nueva misión espacial ni nada por el estilo. Al contrario, se ha encontrado después de que un grupo de investigadores se dedicaran a repasar los datos antiguos facilitados por la misión Magellan de la NASA. Es decir, imágenes que se tomaron allá por los años 90.
Fue entonces cuando la NASA cartografió casi toda la superficie de Venus utilizando lo que se llama "radar de apertura sintética", una técnica capaz de penetrar la densa atmósfera del planeta, compuesta principalmente de dióxido de carbono y cubierta por nubes opacas de ácido sulfúrico. Durante décadas, esos datos han revelado nueva información a medida que avanzaba la tecnología.
El punto clave del descubrimiento se encuentra en la región volcánica de Nyx Mons. Allí, los científicos identificaron una estructura conocida como "skylight" o tragaluz: una abertura en la superficie que sugiere el colapso parcial del techo de un tubo de lava. En la Tierra, este tipo de formaciones es relativamente común en zonas volcánicas como Hawái o Islandia. También se han observado en la Luna y en Marte. Sin embargo, hasta ahora no existía confirmación clara de su presencia en Venus.
Pero lo que más ha sorprendido a los astrónomos no ha sido su mera existencia, sino su tamaño. Según el análisis de las señales de radar, el hueco podría tener alrededor de un kilómetro de diámetro y formar parte de un sistema subterráneo que se extendería decenas de kilómetros. Si algo así se compara con los tubos de lava terrestres, estaríamos hablando de algo colosal.
Los astrónomos no salen de su asombro
La gran pregunta que muchos se hacen es: ¿por qué esta cueva de Venus es tan enorme? La respuesta, dicen los expertos, seguramente tenga que ver con las propias características del planeta. Venus posee una gravedad similar a la de la Tierra, pero su superficie alcanza temperaturas cercanas a los 470 grados Celsius y soporta presiones atmosféricas equivalentes a las que se registran a casi un kilómetro bajo el océano terrestre.
Por si fuera poco, su actividad volcánica ha sido intensa a lo largo de su historia geológica. Estas características podrían haber favorecido la formación de túneles de lava especialmente grandes y estables antes de colapsar parcialmente. Pero lo que sí es seguro es que Venus, pese a lo que se sabe de él, todavía continúa ocultando incógnitas… sean del tipo que sean.
