Científicos aseguran que han conseguido crear una célula desde cero capaz de evolucionar y replicarse

Nuevas células investigadas
Nuevas células investigadasMontaje/Freepik

Científicos descubren una célula sintética funcional capaz de alimentarse, crecer y replicarse. Así funciona la "SpudCell" que podría crear una nueva
bioeconomía.

Las investigaciones científicas recientes han ayudado a encontrar respuestas a por qué el cerebro humano no tiene un límite superior conocido e incluso hay especialistas que han logrado rejuvenecer células 30 años.

Ahora, un grupo de investigadores afirma haber dado un paso clave hacia la construcción de sistemas biológicos diseñados desde sus componentes más básicos.

El descubrimiento en cuestión parece que sería crucial para la producción de medicamentos y compuestos biológicos avanzados del futuro, principalmente porque se trata de una "SpudCell" que se crea desde cero y logra multiplicarse por sí sola.

Una célula construida desde cero que puede crecer y replicarse

Células descubiertas por científicos
Células descubiertas por científicosFreepik

A lo largo de los últimos años se han estado investigando numerosos avances en las células, pero ninguno se asemeja al de la SpudCell. Desarrollada por la profesora de la Universidad de Minnesota, Kate Adamala, es una sintética con la capacidad de alimentarse, crecer y replicarse de manera similar a una célula natural.

Todo esto lo hace sin depender de una célula preexistente. Es decir, puede generarse sin problemas con componentes químicos no vivos. El sistema es controlado por los investigadores en cada una de las fases. 

Sin embargo, como comunica CNN, sigue siendo un proyecto experimental que se mantiene en constantes estudios y pruebas. Lo que sí se ha confirmado es que tienen una fórmula "completamente definida".

“Sé la lista completa de ingredientes de la célula. Sé exactamente qué sustancias químicas y qué moléculas contiene, así como sus concentraciones”.

Con esta información, tienen la posibilidad de "diseñarla" o mejorarla, algo que marca una gran diferencia con respecto a las células naturales, que siguen siendo muy complejas incluso para la ciencia moderna.

Para ser más específicos, SpudCell está formada por entre 150 y 200 moléculas y puede replicarse durante aproximadamente cinco generaciones, según la fuente.

A pesar de tener cierto grado de dificultad, sigue siendo más simple que la biológica común. Por ejemplo, el genoma que carga tiene aproximadamente 90.000 pares de bases, estando muy por debajo de  4,6 millones de pares de bases presentes en la bacteria E. coli.

Otro de los puntos importantes es que cada una de las generaciones tiene que obtener los nutrientes necesarios para sobrevivir de forma externa. Adamala la define como “un organismo increíblemente débil que, por ahora, básicamente no hace nada más que alimentarse y, de vez en cuando, producir una célula hija”.

De hecho, a una temperatura de 30 grados Celsius, solo necesita alrededor de 12 horas para dividirse, contando así con la capacidad de ampliarse a una escala mayor.

Con estas características, ya se puede decir que el salto es descomunal, al menos en comparación con la primera bacteria sintética Syn3.0 diseñada en computadora en el Instituto J. Craig Venter durante 2010.

¿El potencial científico y los desafíos de la célula sintética?

Aunque este campo de la biología sintética lleva años evolucionando, lo que hace esto un hito es que las estructuras no solo están capacitadas para igualar funciones aisladas, sino que es posible que crezcan y se reproduzcan más rápido

Gracias a la modificación correspondiente hecha por el equipo de científicos, está cada vez más cerca de simular el comportamiento de la vida real.

Sin embargo, al no presentar mutaciones espontáneas ni evolucionar por sí solas, especialistas como Drew Endy señalan que todavía falta un largo camino por recorrer.

Viéndolo desde otra perspectiva, hacer una construcción de células desde cero es algo que puede ser crucial para superar las limitaciones de la evolución natural.

Si se logra seguir avanzando a un punto más estable, podría abrir muchas puertas a la medicina del futuro y a entender más cómo la química se puede convertir en vida.

Entre todo esto, se ha fundado la organización Biotic, la cual se encarga de que se garantice un desarrollo ético y colaborativo para que se realicen los pasos adecuadamente en avances que favorezcan a nivel mundial.

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