Científicos identifican una célula que explicaría por qué el cerebro humano no tiene un límite superior conocido

Cerebro humano con neuronas y astrocitos
Cerebro humano con neuronas y astrocitosFreepik

Una nueva hipótesis desarrollada por investigadores del MIT podría explicar por qué la memoria humana parece tener una capacidad muchísimo mayor de lo que se pensaba.

La memoria humana sigue siendo uno de los mayores enigmas de la ciencia, y es que, aunque los investigadores conocen cada vez mejor cómo aprende el cerebro, cómo almacena recuerdos y cómo recupera información, todavía existe una pregunta difícil de responder: ¿por qué nuestra capacidad para almacenar datos parece tan grande?

Una investigación reciente publicada en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences propone una explicación que desafía algunas de las ideas más arraigadas de la neurociencia.

Es importante mencionar que el estudio sugiere que unas células cerebrales tradicionalmente consideradas secundarias podrían desempeñar un papel mucho más importante en la memoria de lo que se pensaba hasta ahora.

Durante décadas, las neuronas fueron las protagonistas

La mayor parte de las investigaciones sobre memoria se han centrado históricamente en las neuronas, ya que estas células son las encargadas de transmitir información mediante señales eléctricas y químicas, creando enormes redes de comunicación dentro del cerebro.

Gracias a ellas podemos aprender, recordar experiencias, reconocer rostros o adquirir nuevas habilidades. Por ese motivo, durante años los científicos asumieron que prácticamente toda la capacidad de almacenamiento cerebral dependía exclusivamente de las conexiones neuronales.

Sin embargo, algunos investigadores comenzaron a preguntarse si esta explicación era suficiente para justificar la enorme cantidad de información que una persona puede acumular a lo largo de toda su vida.

La investigación ha sido liderada por Leo Kozachkov junto a Jean-Jacques Slotine y Dmitry Krotov, quienes plantean que los astrocitos podrían ser una pieza fundamental para resolver este misterio.

Los astrocitos son más importantes de lo que se pensaba

Los astrocitos pertenecen a las llamadas células gliales y reciben su nombre por su característica forma estrellada. Durante décadas fueron consideradas simples células de apoyo cuya función principal consistía en alimentar, proteger y mantener el correcto funcionamiento de las neuronas.

Sin embargo, los avances recientes han revelado que estas células son mucho más activas de lo que se creía, debido a que no solo participan en el funcionamiento cotidiano del cerebro, sino que también influyen en la comunicación neuronal y en procesos relacionados con el aprendizaje.

Lo que plantea el estudio es especialmente llamativo, ya que, según los investigadores, los astrocitos podrían actuar como una capa adicional de procesamiento y almacenamiento de información.

Cabe señalar que el cerebro humano contiene aproximadamente una cantidad similar de astrocitos y neuronas. Además, cada astrocito puede interactuar simultáneamente con un enorme número de conexiones neuronales, formando una red mucho más compleja de lo que muestran los modelos tradicionales.

Si esta hipótesis es correcta, la capacidad de almacenamiento cerebral no dependería únicamente de las neuronas, sino que los astrocitos aportarían una dimensión adicional que ampliaría considerablemente el potencial de memoria del cerebro.

Es importante señalar que esta idea ayudaría a explicar por qué los científicos todavía no han identificado un límite superior claro para la memoria humana.

Un descubrimiento que podría cambiar la neurociencia

Los propios investigadores reconocen que aún no se trata de una respuesta definitiva. Sin embargo, el trabajo abre nuevas líneas de investigación sobre cómo se forman los recuerdos y cómo procesa información el cerebro.

También podría tener implicaciones futuras en el estudio de enfermedades neurodegenerativas y trastornos relacionados con la memoria, ámbitos en los que comprender mejor el papel de estas células podría resultar especialmente valioso.

Y es que durante mucho tiempo, los astrocitos permanecieron en segundo plano mientras toda la atención se dirigía hacia las neuronas, pero la investigación publicada en PNAS plantea que esa visión podría estar incompleta.

Si estas células participan realmente en el almacenamiento de información, una de las explicaciones sobre la capacidad de memoria humana podría encontrarse en unas estructuras cerebrales que la ciencia había pasado por alto durante décadas.

Más información sobre: