Crean ADN humano sintético para regenerar órganos y alargar la vida: "El genio ya salió de la lámpara"

La polémica está servida con un proyecto que podría dar pie a la creación de bebés de diseño, humanos mejorados genéticamente o incluso armas biológicas.
Esa loca idea de crear ADN humano desde cero ya no es algo que se quede en las películas o los sueños de unos pocos investigadores.
El mayor fondo médico del mundo, el Wellcome Trust, ha puesto en marcha un proyecto pionero: construir fragmentos de ADN humano sintético, con la idea de acelerar al máximo y conseguir en no demasiado tiempo el desarrollo de tratamientos para enfermedades que por ahora so incurables y, quizá, permitir la regeneración de órganos y el envejecimiento más saludable.
Este proyecto, llamado Synthetic Human Genome Project, parte de la base de que, si podemos leer el genoma humano —como hizo el famoso Proyecto Genoma Humano—, ahora el siguiente paso es aprender a escribirlo, pieza a pieza, en el laboratorio.
El objetivo primero, al menos por el momento, no es crear vida artificial, sino crear bloques cada vez más grandes de ADN humano sintético, hasta poder desarrollar un cromosoma completo. Estos, a su vez, permitirán a los científicos estudiar cómo funcionan los genes y cómo se regulan en el cuerpo humano, lo que ya es un gran paso de cara a la investigación.
Un polémico proyecto con el que no todos están de acuerdo
El doctor Julian Sale, uno de los investigadores del proyecto, explica que "el cielo es el límite" y que al final esta tecnología podría usarse para crear células resistentes a enfermedades y dar una nueva vida a órganos dañados, como el hígado, el corazón o incluso el sistema inmunitario.
Desde luego esto no es algo barato y se sabe que el proyecto está financiado con 10 millones de libras iniciales y cuenta con la participación de científicos de renombre a nivel mundial.
Con esto se pretende acelerar al máximo el desarrollo de terapias para enfermedades que hoy no tienen cura, como ciertos tipos de cáncer, enfermedades hepáticas y cardíacas, o incluso trastornos genéticos raros. El profesor Matthew Hurles, director del Wellcome Sanger Institute, explica que construir ADN desde cero permitirá probar nuevas teorías y entender mejor cómo funcionan los genes.
Sin embargo, hay, como siempre, problemas y el proyecto está dando de qué hablar, ya que la tecnología potencialmente podría ser utilizada para crear 'bebés de diseño', humanos mejorados genéticamente o incluso armas biológicas.
La doctora Pat Thomas, directora del grupo Beyond GM, comenta que, aunque la mayoría de los científicos buscan hacer el bien, la ciencia puede irse por otros caminos para hacer daño o para la guerra.
"Si logramos crear partes del cuerpo sintéticas o incluso personas sintéticas, ¿quién será su propietario? ¿Y quién será el propietario de los datos de estas creaciones?", comenta.
En contraposición, hay otros expertos que prefieren escoger el camino de la innovación y desarrollo. Por ejemplo, el profesor Bill Earnshaw, experto en genética de la Universidad de Edimburgo, comenta que "el genio ya está fuera de la botella".
"Nos preguntamos cuál era el coste de la inacción", declara el doctor Tom Collins, responsable de la financiación, a BBC News. "Esta tecnología se desarrollará algún día, así que al hacerlo ahora, al menos intentamos hacerlo de la forma más responsable posible y abordar las cuestiones éticas y morales con la mayor franqueza posible".
Cuidado con tu tipo de sangre porque podría aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular
Siguiendo con el tema de la salud, hay un aspecto de tu sangre que deberías tener en el radar. En concreto, se trata del tipo de sangre que tienes y cómo esta influye en la salud de cada persona.
Estudios han encontrado una relación entre determinados grupos sanguíneos y un mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular, también conocido como ictus. Esto significa que, aunque no es el único factor, tener un tipo de sangre concreto podría hacer que una persona tenga más probabilidades que otras.
En concreto, se ha observado que las personas con sangre tipo A tienen un riesgo algo mayor de sufrir un ictus antes de los 60 años, en comparación con quienes tienen sangre tipo O. El tipo de sangre B y AB también se asocia con un riesgo algo mayor, aunque menos claro que el tipo A. Esto de forma simple y sin alarmismos quiere decir que hay unos que tiene más predisposición que otros.
El motivo no está del todo claro, pero se cree que podría estar relacionado con la forma en que la sangre se coagula. Algunos estudios dicen que las personas con sangre tipo A tienden a formar coágulos más fácilmente, lo que aumenta el riesgo.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.


