El duro golpe de Trump a la NASA que horroriza a los científicos: "Se perderán millones de empleos"

El duro golpe de Trump a la NASA que horroriza a los científicos: "Se perderán millones de empleos"
Donald Trump y la NASA.Business Insider.

El nuevo presupuesto de la administración de Donald Trump podría poner en peligro misiones a la Luna o a Marte, y provocar despidos masivos entre científicos. 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acaba de asestar un duro golpe a la NASA. Tanto es así, que podría enfrentarse a una de sus mayores crisis en décadas. Primero, porque podría suponer un frenazo a todo aquello que tiene que ver con la exploración espacial. Pero también porque podrían perderse millones de empleos. 

Las alarmas de los científicos se han encendido a raíz de la propuesta presupuestaria impulsada por la administración de Donald Trump. Básicamente, lo que pretende esta es llevar a cabo considerables recortes en la financiación de la NASA. Incluso después del éxito y la popularidad que ha conseguido la reciente misión Artemis II alrededor de la Luna.

El centro de la controversia es una propuesta que reduciría significativamente el presupuesto total de la NASA, con un recorte especialmente severo en su división científica. Aunque las cifras varían según el desglose, el plan contempla una reducción de alrededor del 23% del presupuesto global de la agencia, con una caída cercana al 47% en el área de ciencia espacial.

De alguna forma, es como si Trump quisiera centrarse solo en los resultados prácticos. Pero, como sostienen los expertos, la NASA no se dedica únicamente a enviar cohetes al espacio. Ni la cosa es tan sencilla. Una parte fundamental de su trabajo se centra en la ciencia: estudiar planetas, galaxias, el origen del universo y el cambio climático desde el espacio.

La exploración espacial de la NASA podría estar en peligro

La NASA tiene un fecha para volver a la Luna.
La NASA tiene un fecha para volver a la Luna.Canva | Computer Hoy

La medida de la administración de Donald Trump podría poner en peligro muchos proyectos de la NASA, la mayoría de ellos a largo plazo. Lo primero a lo que afectaría, sería a las misiones de exploración planetaria, con la Luna y Marte en la cabeza de muchos.

También podría tener un impacto considerable en los telescopios espaciales, tanto los que están en funcionamiento como los aún en desarrollo. Muchas de las noticias que llegan sobre el espacio son precisamente gracias a ellos. Es una parte sumamente científica, pero permite que la comunidad (y no solo la NASA) haga descubrimientos a veces insólitos.

Según organizaciones como la Planetary Society, fundada por el mismísimo Carl Sagan, la magnitud del impacto sería histórica. Su advertencia es clara: podrían cancelarse más de 50 misiones científicas en distintos estados de desarrollo.

De hecho, las reacciones en la comunidad científica alrededor de la NASA no se han hecho esperar. Investigadores, ingenieros y divulgadores han expresado su preocupación ante lo que consideran un posible retroceso de décadas en la exploración espacial.

Hay que tener en cuenta que la exploración espacial, de hecho, lleva mucho tiempo siendo parte de la identidad de Estados Unidos. Desde que las misiones Apolo llevaron al hombre a la Luna, la NASA siempre ha sido una forma más de demostrar el poderío de la primera potencia mundial. Algo que, pese a todo, no parece impresionar demasiado a Donald Trump y su gobierno.

La Planetary Society ha descrito el escenario como un "evento de extinción para la ciencia espacial", una frase que refleja la magnitud del temor: no se trataría solo de ajustes presupuestarios, sino de la posible desaparición de proyectos enteros.

Misiones en peligro (pero también puestos de trabajo)

En algunos análisis, como pone de manifiesto Futurism, se estima que el impacto indirecto de esta reducción presupuestaria de Donald Trump podría afectar a decenas de miles de puestos de trabajo en el sector aeroespacial, especialmente en universidades, laboratorios y empresas contratistas de la NASA.

Además, entre las misiones que podrían peligrar se encuentran la exploración de Marte y sus posibles condiciones pasadas de habitabilidad, el estudio de la atmósfera de Venus o las misiones previstas a las lunas de Júpiter y Saturno. Por nombrar solo algunas de las más mediáticas.

El problema, además, es que la ciencia va despacio. Muchos de estos proyectos llevan años en desarrollo por lo que, si ahora Donald Trump decide cerrar el grifo, es como si de alguna manera se estuvieran tirando a la basura millones de dólares invertidos durante mucho tiempo, incluso décadas.

Pese a todo, la propuesta no depende únicamente del poder ejecutivo. El Congreso de Estados Unidos tiene la última palabra, ya que se trata de un presupuesto federal. Ya en el pasado se han frenado intentos similares de reducir drásticamente la financiación de la NASA. Donald Trump no ha inventado nada.

Aún así, el debate está servido, y nadie parece ponerse del todo de acuerdo. Los defensores de los recortes argumentan la necesidad de reorganizar el presupuesto federal y priorizar otras áreas. Pero los críticos sostienen que la inversión en ciencia espacial no solo tiene valor científico, sino también económico, tecnológico y estratégico.

Si esta medida continúa igual, ¿podría afectar esto al lugar privilegiado que Estados Unidos y la NASA tienen en todo lo relacionado con el espacio? Lo que está claro es que China seguro que sigue muy atenta todo lo que suceda. Y no tiene pinta de que el gigante asiático vaya a renunciar a nada, ni mucho menos.

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