Una empresa china lanza su nueva batería de sodio: más asequible que el litio y resistente al frío

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Las baterías de sodio de CATL prometen menor coste, carga rápida y mejor rendimiento en frío, acercándose al litio y con potencial para el almacenamiento energético.
La compañía china CATL ha anunciado su segunda generación de baterías de sodio, una tecnología que promete ser una alternativa asequible y eficiente frente a las actuales baterías de litio-ferrofosfato (LFP).
Con mejoras en densidad energética y resistencia a bajas temperaturas, estas nuevas baterías podrían transformar el mercado de almacenamiento energético y la movilidad eléctrica.
Fabricantes como BYD, el segundo mayor productor de baterías después de CATL, también están apostando por el sodio. La compañía ha señalado que su desarrollo de baterías de sodio se encuentra en una fase de optimización de costos, y se espera que en 2025 su precio sea equiparable al de las baterías LFP.
A largo plazo, su objetivo es que los costos sean incluso un 30% inferiores a los de las actuales baterías de litio.
¿Por qué el sodio es una opción viable?
Las baterías de iones de sodio han ido ganando protagonismo en la industria debido a varias ventajas clave. En primer lugar, el sodio es un material más abundante y económico que el litio, lo que reduce los costos de fabricación. Además, se encuentra más distribuido en el planeta, lo que mitiga la dependencia de regiones específicas para su extracción y producción.
Otra gran ventaja del sodio es su facilidad de reciclaje y su menor impacto ambiental. Las baterías basadas en este elemento generan una huella de carbono más baja, lo que las convierte en una opción más sostenible. Además, su capacidad para soportar altas tasas de carga les permite tiempos de recarga reducidos, algo fundamental en sectores como los coches eléctricos.

Uno de los principales desafíos de las baterías de sodio ha sido su menor densidad energética en comparación con las de litio. Sin embargo, CATL ha logrado avances significativos en este aspecto. La nueva generación de baterías de sodio de la empresa china pretende alcanzar los 200 Wh/kg de densidad, lo que las acerca a los valores de las LFP, utilizadas ampliamente en vehículos eléctricos.
Además, una de las características más destacadas de estas baterías es su resistencia a temperaturas extremas. CATL ha confirmado que sus nuevas celdas pueden operar sin problemas hasta los -40 °C, con apenas un 10% de pérdida de capacidad a -20 °C, según Gasgoo.
Esto las hace especialmente atractivas para mercados donde las bajas temperaturas pueden afectar el rendimiento de las baterías de litio.
Actualmente, las baterías de sodio se están implementando principalmente en soluciones de almacenamiento estacionario de energía. No obstante, la evolución de esta tecnología abre la puerta a su integración en la industria automotriz, especialmente en vehículos eléctricos de bajo costo.
La competencia en el sector de baterías de nueva generación
No solo CATL y BYD están explorando el potencial de las baterías de sodio. Empresas como Stellantis han establecido acuerdos estratégicos con fabricantes como Tiamat para el suministro de este tipo de celdas en el futuro. La adopción masiva de esta tecnología dependerá de su viabilidad comercial y de su desempeño real en aplicaciones prácticas.
Aunque las baterías de litio siguen dominando el mercado, las alternativas de sodio ofrecen una opción atractiva para segmentos donde el costo y la sostenibilidad son factores clave.
Con la evolución constante de esta tecnología, es posible que en pocos años las baterías de sodio se conviertan en una alternativa real y competitiva en diversos sectores, desde el almacenamiento energético hasta la movilidad eléctrica.