Estás colocando el ventilador mal: el truco de los bomberos y el "efecto Bernoulli" para refrescar tu casa sin necesidad de aire acondicionado

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La técnica de ventilación por presión negativa usada por los bomberos puede ayudarte a colocar correctamente el ventilador en casa para optimizar su funcionamiento y conseguir un ambiente más refrescante sin utilizar aire acondicionado.
Cuando las temperaturas veraniegas y las olas de calor aprietan y no se dispone de aire acondicionado, el ventilador de aspas de toda la vida se convierte en tu mejor aliado.
Sin embargo, la inmensa mayoría de las personas comete un error sistemático al utilizarlo: lo colocan cerca de la ventana apuntando hacia el interior de la habitación con la esperanza de introducir aire fresco.
Lo que no saben es que existe una forma más eficiente de enfriar una habitación con un ventilador aprovechando un truco infalible que emplean los servicios de emergencia y bomberos para evacuar el humo de los edificios incendiados: la ventilación por presión negativa.
El secreto de los bomberos que puede ayudarte a pasar menos calor este verano

Para renovar el aire estancado y caliente de una habitación no hay que intentar meter aire del exterior, lo mejor es expulsar el aire caliente que hay dentro de la estancia. Y para lograrlo nada mejor que colocar un ventilador de aspas de una forma concreta.
Para sacar el humo de un incendio del interior de una vivienda los bomberos no pegan sus turbinas a la puerta o ventana; las colocan a cierta distancia.
Si pegas el ventilador a la ventana, solo moverás el volumen de aire que pasa estrictamente a través de sus aspas. En cambio, si lo colocas aproximadamente un metro dentro de la habitación y lo orientas hacia la ventana abierta, entra en juego el Efecto Bernoulli.
Este fenómeno físico establece que un fluido en movimiento rápido genera una caída de presión a su alrededor. Matemáticamente, la relación entre la presión y la velocidad del aire se describe mediante la ecuación de Bernoulli.
Para sacar el máximo partido a este sistema lo mejor es aplicarlo cuando baje la temperatura exterior al anochecer.
Coloca el ventilador dentro de la habitación, orientado hacia la ventana abierta, ajustando la separación (habitualmente alrededor de un metro) hasta que el cono de aire generado por las aspas cubra las cuatro esquinas del marco de la ventana.
Después abre de par en par una ventana o puerta en el lado opuesto de la vivienda. La presión negativa generada por el ventilador aspirará el aire fresco del exterior desde esa segunda abertura de forma natural.
En pocos minutos notarás cómo se genera una corriente de aire cruzada constante que expulsa el aire caliente del interior acumulado.
Entender que el ventilador no es solo un elemento para soplar aire sobre la piel (algo efectivo, pero que no refresca el ambiente) , sino una herramienta para gestionar la presión del aire de tu casa, te permitirá rebajar la temperatura ambiente sin necesidad de aire acondicionado.
