El ingeniero Daniel Beguería desmonta el mito de los ventiladores de techo y el aire acondicionado: "Si trabajan juntos, ahorrarás en tu factura de la luz"

Combinar el ventilador de techo y el aire acondicionado permite mantener el confort en casa con menos consumo, menos gasto eléctrico y una temperatura más equilibrada.
Mucha gente apaga automáticamente el ventilador de techo en cuanto enciende el aire acondicionado porque da por hecho que utilizar ambos aparatos al mismo tiempo significa gastar más electricidad.
Sin embargo, el ingeniero Daniel Beguería sostiene justamente lo contrario: combinarlos correctamente puede ayudar a reducir el consumo energético y mejorar el confort dentro de casa.
Es importante mencionar que el secreto está en entender que el ventilador, así como el aire acondicionado, no hacen el mismo trabajo, ya que uno enfría el aire y el otro mejora cómo lo percibe el cuerpo.
El mito que desmonta Daniel Beguería
La idea más extendida que tienen muchas personas es que tener el ventilador de techo funcionando mientras el aire acondicionado está encendido supone gastar el doble en la factura de la luz.
No obstante, Beguería explica que ese pensamiento parte de una confusión bastante habitual sobre cómo funciona realmente la climatización en casa.
Un ventilador de techo consume muy poca electricidad comparado con un sistema de aire acondicionado. Su función no consiste en reducir la temperatura de la habitación, sino en mover el aire y generar sensación de frescor sobre la piel.
Eso permite sentirse cómodo incluso cuando el aire acondicionado está configurado a una temperatura menos agresiva. Cuando ambos sistemas trabajan juntos, el ventilador distribuye mejor el aire frío por toda la estancia y evita que se acumulen zonas más calientes.
El resultado es que el aire acondicionado necesita hacer menos esfuerzo para mantener la sensación de confort y, en muchos casos, eso permite subir algunos grados el termostato sin notar pérdida de frescor.
Y aquí aparece el ahorro real, ya que el aparato que más electricidad consume es el aire acondicionado, no el ventilador. Reducir ligeramente su carga de trabajo durante horas puede tener un impacto importante en la factura eléctrica.
El error más común al intentar enfriar la casa
Daniel Beguería también cuestiona otra costumbre bastante extendida durante el verano, que es bajar demasiado la temperatura para enfriar rápido una habitación.
Este sistema suele aumentar el consumo energético y no siempre mejora la sensación térmica. De hecho, una vivienda demasiado fría puede terminar resultando incómoda después de unos minutos.
La combinación entre una temperatura moderada y movimiento constante de aire suele ser más eficiente y agradable que intentar convertir la casa en una nevera.
Eso no significa que el ventilador pueda reemplazar siempre al aire acondicionado, ya que en situaciones de calor extremo o alta humedad, mover el aire no basta para reducir la temperatura real de la vivienda.
El ventilador mejora la percepción del calor, pero no enfría físicamente el ambiente como sí hace un sistema de climatización. Precisamente por eso Beguería defiende el uso combinado y no la sustitución total de un aparato por otro.
Un cambio de mentalidad sobre el consumo eléctrico
La popularidad reciente de los ventiladores de techo tiene mucho que ver con el aumento del precio de la electricidad y las olas de calor. Por ello, cada vez más hogares buscan formas de mantener el confort térmico sin disparar el consumo energético.
Y precisamente aquí es donde Daniel Beguería desmonta uno de los mitos más repetidos del verano.
Afirma que el verdadero ahorro no suele venir de apagar completamente el aire acondicionado, sino de aprender a utilizarlo de forma más inteligente junto a sistemas simples como un ventilador de techo.

