Un estudio contradice a Sam Altman: "El uso de ChatGPT será perjudicial para la ciencia, nadie creerá en ella"

Desde OpenAI siempre han sido muy optimistas a la hora de prever lo que la IA podría aportar al progreso científico, pero no todo el mundo está de acuerdo en eso.
Según Sam Altman, la inteligencia artificial y ChatGPT son lo mejor que le ha pasado a la ciencia en mucho tiempo. Tal vez incluso en toda su historia. El fundador de OpenAI es tan ambicioso como optimista cuando se trata de imaginar cómo esta tecnología será capaz de traer consigo muchísimos avances científicos. Desde colonizar el espacio hasta convertir a la gente en genios.
En realidad, Altman no ha sido el único en venirse arriba con el progreso asociado a la IA. Aunque no faltan los expertos que se refieren a ella como una amenaza, también hay muchos que consideran que hasta permitirá vencer a la muerte. Ahora, en cambio, un estudio ha puesto freno al entusiasmo. Dice justo lo contrario: la IA perjudicará más la ciencia de lo que la potenciará.
¿Y si Sam Altman y ChatGPT fueran un problema para la ciencia?
Si se atiende a lo que dice no solo Sam Altman, sino también gente tan mediática como Elon Musk o Bill Gates, la IA será una revolución en cuanto a descubrimientos científicos, mejora de la productividad y grandes innovaciones. Irá de la mano con la ciencia en todos los sentidos que se puedan imaginar. La gente, en cambio, no está tan convencida, y un nuevo estudio le da argumentos.
Si se mira con perspectiva, tiene lógica. Si cada vez más expertos advierten de que la IA se está cargando la educación (con trabajos hechos por ella y alumnos que no aprenden), o está devaluando la calidad de lo que se publica en Internet, ¿por qué la ciencia iba a ser diferente? O dicho de otra forma: ¿Y si las expectativas de Sam Altman no fuesen más que humo para llenarse los bolsillos?
Para empezar, están los números. A nivel científico, más rara vez significa mejor. Pues bien, el estudio señala que los artículos científicos aparecidos han aumentado en 897.000 durante poco más de un lustro. Y que la IA tiene gran culpa de ello. Según Cambridge University Press, un 53% de la gente cree ya que ChatGPT tendrá un impacto negativo en la materia.
El informo evidencia que cada vez hay más trabajos científicos de baja calidad, realizados mediante IA, que están llenos de alucinaciones (datos inexactos, cuando no directamente inventados), y que incluso han crecido los problemas para identificar fuentes, autorías y, lo que es más importante, para constar su verificación empírica. Y sin eso, la ciencia se queda en nada.
La inteligencia artificial otra vez en entredicho
Lo que sucede, por lo tanto, es que mientras Sam Altman pinta un futuro en el que ChatGPT pondrá en manos de los investigadores una ciencia potenciada, con descubrimientos sin precedentes en la historia, la realidad que señalan muchos científicos apunta a lo contrario. Más vale proteger la calidad, la metodología y la integridad de la ciencia, porque está en peligro.
Quizá el problema no esté en la IA, como señalan algunos expertos, sino en la forma de aplicarla de algunos especialistas. Si se busca en esta tecnología un atajo para publicar más, antes y obtener más reconocimiento, es probable que el mundo científico no solo no avance, sino que retroceda. Y que se pierda mucha confianza en él.
