Creer en las predicciones de ChatGPT es como creer en el tarot, la ciencia lo confirma

No es necesario barajar las cartas del Tarot físicamente, el chatbot de OpenAI puede leerlas como un consultante, pero la ciencia afirma que es imposible que acierte.
La inteligencia artificial puede hablar sobre el fin del mundo o sobre cuándo la tecnología superará al ser humano, siempre y cuando se utilicen los prompts adecuados. De la misma manera, se está volviendo popular usar ChatGPT para lanzar las cartas del Tarot virtual.
No obstante, ni Google Gemini ni otro chatbot como DeepSeek o Microsoft Copilot tienen la capacidad de saber el futuro. De hecho, si le preguntas a cualquiera qué pasará en un año o día concreto que no forma parte del pasado, te dirá que “es imposible predecir el futuro con un 100% de precisión”.
Sin embargo, sacar un Siete de Espadas se está volviendo cada vez más común entre los usuarios que creen firmemente en que esto de verdad tiene la capacidad de hacer una adivinación e incluso muchas respuestas se consideran “acertadas” para diversas situaciones personales.
La cuestión es que es un movimiento viral en las redes sociales y recomiendan que muchas personas proporcionen datos, cuando no debe ser así. Esta vez, la ciencia ha confirmado nuevamente que es ficticio que la IA haga un pronóstico y el método que se utiliza en el sistema es el mismo que el “engaño” del horóscopo, zodiaco y la astrología.
Cómo usar ChatGPT para lecturas de tarot

La tendencia por solicitarle al asistente virtual de OpenAI que se convierta en tu propio tarotista está creciendo exponencialmente, sobre todo en TikTok, donde varios usuarios afirman que los resultados son apropiados para el contexto que le dan, información que contiene datos personales, como nombres, fechas de nacimiento, signos y situaciones concretas.
¿Cómo lo puedes hacer? Es tan simple como enviarle un prompt similar a “conviértete en un tarotista profesional, siguiendo X tema con el resultado de tres cartas de X tiempo”, donde tienes que proporcionarle la temática como amor, trabajo, salud o cualquier otro, mientras que también especificar si se trata del pasado, presente o futuro.
Con esta información, la inteligencia artificial de modelos como GPT-4o simula que es un consultante y te guía durante la sesión para interpretar las cartas de manera adecuada y proporcionar las respuestas necesarias. Pero es eso, solo una simulación hecha con las técnicas adivinatorias disponibles en Internet.
Por esa razón, las respuestas no son predicciones definitivas, pues son generadas siguiendo patrones. Un chatbot no tiene la capacidad de saber lo que sucederá, lo que pasa actualmente o cosas que ya sucedieron con anterioridad de las cuales no se tiene información concreta.
La inteligencia artificial no es un oráculo: nadie puede leer cartas y saber el futuro

Ni siquiera los científicos han encontrado la manera de viajar en el tiempo, se sabe cómo funciona y cómo podrían darse las circunstancias, pero es imposible para la humanidad saber qué es lo que pasará el próximo año, en el 2030 o en el 2100, pues se requiere alcanzar la velocidad de la luz.
Entonces, ¿cómo podrían unas cartas determinar los acontecimientos que no han sucedido? Álvaro Bayón Medrano, quien es un divulgador científico, ha hablado sobre este tema en Dudoteca, donde ha aclarado que confiar en la IA como un lector de dichas cartas es incorrecto.
Para darte una respuesta que se asemeje a la realidad y concuerde con las preguntas que le haces al chatbot o a un tarotista se emplean estrategias como el efecto Forer o el efecto Barnum, los cuales son los más utilizados en esta área para otorgar datos generales que se adaptan a cualquier usuario de forma acertada para convencerlos.
“Los médium, como cualquier otro tipo de técnica adivinatoria, se basan en una serie de métodos que aprovechan los sesgos cognitivos para dar una apariencia legítima, pero no hay ninguna prueba de que sus adivinaciones sean reales, ni tampoco ningún mecanismo físico ni biológico que lo permita”.
Esto también va de la mano con el sesgo de confirmación, que es otra táctica que se utiliza para hacer que una información tenga mayor relevancia y así terminar de persuadir psicológicamente para que los datos que se tomen como propios.
Tanto Meta AI, como Grok de Elon Musk y otros chatbots, funcionan con esas características al obtener el contexto dado por la persona. Esto quiere decir que un asistente virtual no puede hacer intuiciones ni adivinaciones, solo imita estas estrategias, sin pensar ni entender, pero cumpliendo con su trabajo.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que compartir datos confidenciales en ChatGPT para que las respuestas sean mejores conlleva riesgos de privacidad. En conclusión, puedes pedirles estas lecturas a dichas herramientas, pero debes recordar que no son predicciones literales y mantener el escepticismo es importante en estos casos.