"Inminente e inevitable, esta oportunidad se ha esfumado", la ONU confirma que vamos a superar el límite de calentamiento de global

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La ONU advierte que el límite de 1,5 °C del Acuerdo de París está a punto de superarse. Habrá recortes severos de emisiones y medidas urgentes para el calentamiento global.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) reconoce en su último Emissions Gap Report 2026 que la posibilidad de mantener el calentamiento global por debajo de los 1,5 °C establecidos en el Acuerdo de París prácticamente se ha agotado.
Lejos de plantear un mensaje derrotista, el organismo internacional sostiene que todavía existen opciones para limitar daños y evitar que el aumento de la temperatura alcance niveles aún más peligrosos.
La conclusión marca un cambio importante respecto a informes anteriores. Hasta ahora se analizaba la diferencia entre los compromisos climáticos de los países y lo necesario para no superar los 1,5 °C.
En esta edición, la ONU parte de la base de que ese umbral será rebasado y centra su estrategia en lograr que el exceso sea lo más pequeño y breve posible antes de regresar a niveles compatibles con el objetivo original antes de que termine el siglo.
¿Por qué la ONU considera inevitable superar los 1,5 °C de calentamiento global?

El informe del PNUMA asegura que la ventana para evitar completamente el sobrepaso de los 1,5 °C ya se ha cerrado. La organización considera que décadas de reducciones insuficientes de emisiones han llevado al planeta a una situación en la que superar ese límite resulta "inminente e inevitable".
La propia directora ejecutiva del organismo, Inger Andersen, resumió la situación señalando que la ventana se ha cerrado, aunque todavía puede reabrirse si el exceso de temperatura dura el menor tiempo posible y se revierte con rapidez.
La preocupación va más allá de una cifra simbólica. Según el informe, cada décima adicional de calentamiento incrementa el riesgo de cambios irreversibles en sistemas críticos del planeta.
Entre ellos aparecen las capas de hielo, el carbono almacenado en el permafrost, la circulación oceánica y los ecosistemas coralinos. En paralelo, aumentan los impactos sobre la población, desde fenómenos meteorológicos extremos hasta consecuencias económicas y sanitarias.
El nuevo escenario más optimista planteado por la ONU contempla que la temperatura alcance un máximo de entre 1,7 y 1,8 °C hacia mediados de siglo para después descender progresivamente hasta volver a 1,5 °C o menos en 2100. Aun así, alcanzar esa trayectoria requerirá medidas mucho más ambiciosas que las actualmente comprometidas por la mayoría de los gobiernos.
Qué tendría que hacer el mundo para volver a la senda climática del Acuerdo de París
Las cifras publicadas por el PNUMA reflejan la magnitud del desafío. Para seguir el escenario de menor sobrepaso posible, las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero deberían reducirse un 18 % para 2030, un 45 % para 2035 y un 69 % para 2040 respecto a los niveles de 2025. El problema es que los compromisos nacionales actualmente vigentes apenas permitirían reducciones de entre el 5 % y el 8 % para 2030 y de entre el 11 % y el 15 % para 2035.
Para acercarse a los objetivos climáticos, sería necesario acelerar de forma masiva el despliegue de energía limpia. El informe indica que la capacidad de generación renovable tendría que triplicarse antes de 2035.
También contempla una reducción drástica de la dependencia de los combustibles fósiles y una expansión significativa de las tecnologías de eliminación de carbono, un ámbito que todavía no ha demostrado su viabilidad a gran escala.
La ONU advierte además de que mantener las políticas actuales conduciría a un calentamiento cercano a los 2,8 °C. Incluso si todos los países cumplieran plenamente sus compromisos climáticos y las promesas de neutralidad de carbono anunciadas hasta ahora, el aumento de temperatura seguiría alcanzando aproximadamente 2,1 °C.
Por ello, el organismo insiste en que la próxima década será decisiva para reducir la duración y la intensidad del sobrepaso, minimizando así los riesgos para ecosistemas, economías y poblaciones de todo el mundo.
