Convierte 100 euros de RAM de portátil en una memoria DDR5 de 1.000 euros para combatir la crisis

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Alguien transforma módulos DDR5 de portátil de segunda mano en un kit DDR5-7800 para sobremesa, logrando rendimiento de gama alta con un coste muy inferior.
La subida de precios de la memoria DDR5 está llevando a algunos a buscar soluciones poco convencionales. Un aficionado a la electrónica ha demostrado que es posible transformar módulos DDR5 para portátil comprados de segunda mano por unos 100 euros en un kit de memoria para sobremesa capaz de funcionar a velocidades muy superiores, alcanzando un rendimiento que suele asociarse a modelos mucho más caros y exclusivos.
El proyecto partió de dos módulos DDR5-5600 de 16 GB fabricados por SK hynix. Tras adquirirlos en el mercado de segunda mano y añadir varios componentes complementarios, el coste total de la operación rondó los 175 dólares. El objetivo era aprovechar los chips de memoria presentes en estos módulos para crear un kit DDR5 de sobremesa mucho más rápido sin tener que pagar el elevado precio de los modelos premium.
El resultado final fue un conjunto de dos módulos de 16 GB capaz de funcionar de forma estable a DDR5-7800, una velocidad normalmente reservada para memorias de alto rendimiento destinadas a overclocking y a equipos de gama alta.
Cómo transformó módulos DDR5 de portátil en memoria para PC de sobremesa
En lugar de utilizar adaptadores comerciales para instalar memoria de portátil en un ordenador de sobremesa, el creador del proyecto optó por una solución mucho más radical. Desmontó por completo los módulos SODIMM originales y extrajo sus chips de memoria para reutilizarlos en nuevas placas diseñadas para memorias DDR5 DIMM de sobremesa.
Para ello tuvo que retirar los chips mediante una estación de aire caliente, prepararlos de nuevo con esferas de soldadura específicas para encapsulados BGA y colocarlos cuidadosamente sobre PCBs vacías adquiridas por internet. El proceso también requirió transferir otros componentes esenciales, como los chips SPD y BIOS presentes en los módulos originales.
Tras completar el ensamblaje, las nuevas memorias fueron instaladas en un equipo equipado con una placa base Asus ROG Maximus Z790 Apex Encore. El sistema identificó correctamente los módulos como memorias SK hynix DDR5 de 16 GB y 5.600 MHz, lo que confirmó que la modificación había sido un éxito desde el primer arranque.
Una vez comprobado que las memorias funcionaban correctamente, comenzó la fase de ajuste y optimización. Tras varias pruebas, logró ejecutar el kit a DDR5-7800 CL38 con un voltaje de 1,40 V.
Según explica, el rendimiento obtenido probablemente supera al que ofrecen muchos adaptadores mecánicos SODIMM a DIMM disponibles en el mercado, que pueden generar problemas de compatibilidad o estabilidad.
Un proyecto llamativo, pero lejos del alcance de la mayoría
Aunque el experimento terminó con éxito, su creador admite que se trata de un trabajo extremadamente delicado. Un error durante la soldadura, un defecto oculto en alguno de los chips o cualquier fallo durante el montaje puede arruinar por completo el proyecto.
Además, diagnosticar posibles problemas en un módulo de memoria modificado resulta complicado sin equipamiento profesional. Si alguno de los chips hubiera presentado defectos tras el montaje, localizar exactamente qué componente estaba causando el fallo habría sido una tarea muy difícil.