Un mapa muestra qué países sobrevivirían a una guerra nuclear (y esta sería la situación de España)

¿En qué situación quedaría España si algunos de los conflictos que sufre el mundo terminara en una guerra nuclear? Un estudio ha revelado las consecuencias mundiales. Las hambrunas globales serían casi igual de malas que las muertes por la destrucción inicial.
¿Está el mundo al borde de una guerra nuclear? ¿Y qué consecuencias podría tener a nivel global un conflicto de semejantes características? Estas son preguntas que se llevan planteando desde que Estados Unidos utilizó este devastador armamento sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki al final de la Segunda Guerra Mundial, con las consecuencias que todos conocemos.
Sin embargo, más allá de la destrucción y las muertes que un ataque atómico podría generar, existe otra amenaza que en ocasiones se pasa por alto: ¿qué sucedería después? Un problema grave pasaría por la falta de alimentos a las que tendrían que enfrentarse los supervivientes de la guerra. ¿Todos? Un nuevo estudio llevado a cabo por Nature Food y compartido por Newsweek opina que no.
El peligro de una guerra nuclear
El reloj del fin del mundo está a 90 segundos del desastre. Lo que, en un sentido práctico, quiere decir que las amenazas globales para la humanidad están más cerca que nunca.
Al menos, en teoría. Porque también hay que tener presenta que desde que esta iniciativa se pusiera en marcha en 1945, nunca ha sido lo que se dice especialmente optimista con sus cálculos.
Minuto arriba, minuto abajo, quienes marcan la hora del invento han querido dejar claro que la humanidad pende de un hilo. Y una de sus principales amenazas (a las que se han sumado peligros “modernos” como las pandemias creadas en un laboratorio o la inteligencia artificial) está sin duda relacionada con la guerra nuclear. De hecho, por eso se dio cuerda el reloj por primera vez.
Pero incluso quienes no confían demasiado en esta predicción tan mediática, tienen otro motivo para sentir cierta intranquilidad: muchos millonarios se están preparando para una posible catástrofe. De un tiempo a esta parte, muchos poseedores de grandes fortunas, como Mark Zuckerberg, el creador de Facebook, están haciendo o ya han hecho su propio búnker nuclear.
Una explosión nuclear, junto con su radiación, o el calor y las ondas expansivas que crearía, causaría muertes devastadoras de manera inmediata. Sin embargo, los impactos secundarios sobre el suministro de alimentos, debido a los cambios en la atmósfera, la superficie terrestre, los océanos y el propio comercio en sí mismo, también provocarían problemas prácticamente igual de graves.

El mapa de después de la catástrofe
Según publica Newsweek, si se llevara a cabo una guerra nuclear, 700 millones de personas morirían de hambre como consecuencia de ello. No obstante, sí habría una serie de países donde el impacto apocalíptico sería menor. Por decirlo de alguna forma, no se morirían de hambre. Serían Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, Costa Rica, Panamá, Haití, Australia, Islandia y Omán.
¿Y qué pasaría con España? Pues, como se puede apreciar en el mapa, nuestro país no se salvaría de padecer las consecuencias de esta hambruna consecuencia del conflicto nuclear.
Seguiría el mismo camino que el resto de Europa, Estados Unidos, Canadá o una buena parte de Asía, entre otros sitios. Por supuesto, Rusia también sería una parte afectada, a pesar de su vasto territorio.