La máquina más grande construida por el ser humano detecta una nueva partícula pesada similar al protón

El CERN ha descubierto una nueva partícula del mismo tipo que un protón, aunque 4 veces más masiva, la primera que se consigue con la nueva máquina estrenada en 2023.
Un nuevo experimento en el Gran Colisionador de Hadrones (LHCb), uno de los 6 detectores de partículas en funcionamiento de la Organización Europea de Física de Partículas (CERN), ha dado como resultado el descubrimiento de una nueva partícula, bautizada como Xi-cc-plus.
"Esta es la primera partícula nueva identificada después de las actualizaciones al detector LHCb que se completaron en 2023, y solo la segunda vez que se ha observado un barión con 2 quarks pesados, el primero fue observado por LHCb hace casi 10 años", ha explicado en un comunicado Vincenzo Vagnoni, portavoz de LHCb.
Según han destacado los investigadores, esta partícula se considera un barón, que pertenece a la misma familia que los protones y neutrones, con una composición algo diferente a un protón.
En su caso concreto, y en comparación con un protón, esta nueva partícula tiene 2 quarks pesados o encantados, lo que provoca que sea aproximadamente unas 4 veces más masiva que un protón.
En el campo de la cromodinámica cuántica, los científicos utilizan este tipo de partículas para intentar explicar cómo interactúan los quarks, y ayuda a comprender mejor cómo funciona la conocida como "fuerza fuerte", el pegamento que mantiene unido el núcleo de los átomos.
"El resultado ayudará a los teóricos a probar modelos de cromodinámica cuántica, la teoría de la fuerza fuerte que une a los quarks no solo en bariones y mesones convencionales, sino también hadrones más exóticos, como los tetraquarks y los pentaquarks", ha asegurado el portavoz del LHCb del CERN.
Como han recordado desde el equipo del CERN, es la primera que se consigue encontrar con esta nueva tecnología inaugurada en 2023, lo que confirma que, además de funcionar, el ser humano está más cerca de realizar nuevos descubrimientos.
Hay que subrayar también que este experimento se considera nivel 7 sigma; es decir, que existe una gran certeza estadística de que el resultado no haya sido un producto del azar –el bosón de Higgs, por ejemplo, se encuentra en un nivel inferior, en 5 sigma–.
En otro comunicado, el equipo implicado de la Universidad de Manchester ha celebrado este nuevo paso como otro hito más tras el experimento de Rutherford, que demostró la existencia de un núcleo en el átomo.
"El experimento de la lámina de oro de Rutherford en un sótano de Manchester transformó nuestra comprensión de la materia, y el descubrimiento de hoy se basa en ese legado utilizando tecnología de última generación en el CERN", ha celebrado Chris Parkes, jefe del departamento de Física y Astronomía de dicha universidad.
En el caso concreto de esta institución universitaria, su trabajo ha sido crucial para el desarrollo del detector, que funciona como una especie de cámara ultra rápida.
"El detector es una forma de 'cámara' que imagina las partículas producidas en el LHC y toma fotografías 40 millones de veces por segundo", ha señalado Stefano de Capua, de la misma universidad y encargado de la producción de este módulo. "Utiliza un chip de silicio diseñado a medida que también tiene una variante para su uso en aplicaciones de imágenes médicas".
