La NASA se queda "ciega": una antena vital de la Red del Espacio Profundo se inunda, afectando a las Voyager y otras sondas lejanas

El cierre de la administración pública y los recortes de la NASA por el gobierno de Donald Trump tienen consecuencias. La NASA ha perdido una antena vital para las comunicaciones.
El caos que ha sembrado la Administración Trump en la NASA, está comenzando a pasar factura. El pasado 16 de noviembre, la antena DSS-14, la más vital de la Red del Espacio Profundo, se pasó de rotación y acabó inundada. Ahora las antenas de Madrid son más vitales que nunca para mantener la comunicación con las sondas Voyager, los rover de Marte, y otras naves lejanas.
La Red del Espacio Profundo de la NASA es una colección de antenas de largo alcance situadas en tres puntos estratégicos: Goldstone (Estados Unidos), Camberra (Australia) y Madrid (en Robledo de Chavela). Fueron elegidos porque, en función de la rotación de la Tierra, las tres bases se turnan para cubrir todo el espacio.
La antena DSS-14 está en el centro de Goldstone. Con 70 metros de diámetro, es la más grande e importante del complejo. Tiene otras más pequeñas, de 34 y 26 metros, pero no disponen de tanto alcance.
En la web de la Red del Espacio Profundo puedes ver, en tiempo real, qué antenas están transmitiendo o recibiendo datos. Como muestra la imagen, la base de Madrid es la que más antena tiene:

Por qué se ha inundado la antena de la NASA
Pese a que el accidente ocurrió en septiembre, la NASA no ha informado de lo que ha ocurrido, ni cuándo la antena volverá a estar operativa.
Según cuenta BGR, se sabe que el 16 de septiembre la antena se pasó de rotación, forzando los cables y rompiendo el sistema antiincendios, que descargó toda el agua. La inundación está controlada, pero tres meses después, la antena sigue sin funcionar.
Seguramente el agua mojó los ordenadores y equipos en pleno funcionamiento, provocando cortocircuitos y averías. Y eso cuesta arreglarlo.
La gran pregunta es: ¿Cómo es posible que una antena se pase de rotación? Todas las miradas apuntan al caos que reina en la NASA desde que el DOGE de Elon Musk hizo "limpieza", echando gente y cerrando proyectos. Los propios trabajadores advirtieron de que muchos instrumentos y misiones quedarían sin supervisión.
El 1 de octubre se inició el cierre de la Administración tras la falta de acuerdo presupuestario con los demócratas, en donde los servicios estaban bajo mínimos.
Además, 500 trabajadores de Jet Propulsion Lab, el laboratorio que gestiona la Red del Espacio Profundo, han sido despedidos.
Por desgracia, no se puede sustituir una antena por otra, porque todo depende de su posición según la rotación de la Tierra, y se necesita una línea directa entre la sonda y la antena. Así que la NASA tendrá que cambiar los horarios de las comunicaciones, si coinciden con el disco averiado. O usar las otras antenas más pequeñas, si tienen alcance.
