El Observatorio Europeo Austral (ESO) pone un límite de 100.000 satélites en el cielo, pero Elon Musk confirma que no piensa parar: “El espacio es realmente grande, por lo que no sucederá ”

Saturación de satélites de SpaceX
Saturación de satélites de SpaceXGenerado con IA

Decenas de miles de satélites orbitando la Tierra y Elon Musk solo quiere añadir más de SpaceX a pesar de que el ESO haya puesto un límite para evitar problemas futuros.

Ahora mismo puedes mirar al cielo y confundir una estrella con algo creado por el ser humano. Si te has preguntado cuántos satélites hay actualmente orbitando la Tierra, hay aproximadamente 14.500 activos y operativos, aunque añadiendo los que están "obsoletos" y siguen flotando, la cifra aumenta a unos 32.000.

Estos se mantienen circulando en las "autopistas" orbitales, donde, dependiendo de la distancia, puedes encontrar los de Starlink, GPS, Meteosat y otros. De hecho, cada vez hay más debido al avance tecnológico y es por eso que el Observatorio Europeo Austral (ESO) ha recomendado un límite. 

Tras realizar un estudio, la acumulación de estos dispositivos que permanecen por décadas en funcionamiento, podría generar un problema de contaminación lumínica que afectaría hasta las observaciones astronómicas, mientras que también generaría más basura espacial.

Sin embargo, la empresa de Elon Musk, SpaceX, ha dejado claro que no piensa detenerse. No solo esta, sino también otras compañías que tienen iniciativas que podrían llevar la cifra muy por encima de ese umbral de 100.000.

El crecimiento de las constelaciones satelitales preocupa a la comunidad astronómica

SpaceX prepara su salida a Bolsa.
SpaceX prepara su salida a Bolsa.SpaceX | Computer Hoy

La carrera por desplegar megaconstelaciones de satélites está generando preocupaciones en la industria espacial y la comunidad científica. Te sorprendería la cantidad de estos aparatos que van a ser desplegados en los próximos años por grandes compañías.

Esto no solo se trata de SpaceX, sino de Rocket Lab, Blue Origin, United Launch Alliance (ULA), Arianespace, Firefly Aerospace y otras empresas privadas, así como organizaciones estatales como CASC/China Satellite Launch o JAXA/Mitsubishi Heavy Industries (Japón).

El informe compartido por la ESO, que contiene los registros del reciente estudio, apunta a que la Tierra no debería superar los "100.000 aparatos poco brillantes", ya que pueden influir significativamente en la visualización del cielo. 

La investigación publicada en la revista Astronomy & Astrophysics es la primera que calcula de manera detallada cómo las grandes constelaciones de satélites incrementan el brillo del cielo nocturno, complicando así los trabajos de las "observaciones astronómicas".

Esto hace que los análisis científicos sean más difíciles. Los modelos realizados por la organización estudiaron a fondo las posiciones orbitales, movimientos y niveles de brillo de constelaciones tanto actuales como futuras.

A pesar de que en la actualidad hay alrededor de 14.500 satélites operando en órbita, es una cifra que se ha duplicado en menos de tres años. Quiere decir que en los próximos, el porcentaje de aumento va a elevarse considerablemente y en menos de una década, ese punto es más que posible.

¿Por qué es tan importante evitar esa cifra? Para los científicos, el problema es que los satélites iluminados por el Sol pueden resultar mucho más brillantes que galaxias extremadamente lejanas.

"No es un número fijo como si dijeras que 99.999 está bien y 100.001 está mal. Claramente, yo preferiría 50.000".

El astrónomo Olivier Hainaut, autor principal del estudio, explicó que “cuando un satélite se cruza ante lo que observamos, deja una raya brillante en la imagen y estropea la vista de lo que está detrás”.

La astronomía ha logrado adaptarse a los cambios de forma exponencial, pero en algún momento no será viable porque la situación empeora.

Uno de los puntos que más inquieta al ESO es la magnitud de algunos proyectos como el de SpaceX, donde se ha revelado que piensan desplegar hasta un millón de satélites adicionales para los próximos centros de datos espaciales.

Debido a una posible saturación orbital, las críticas han surgido en contra de las decisiones de la compañía de Elon Musk, pero el magnate ha respondido rotundamente que “el espacio es realmente grande, por lo que no sucederá que quede repleto" en un post de X.

La postura del empresario refleja una visión muy distinta a la de los astrónomos. Los resultados muestran que una megaconstelación como esta causaría decenas de estelas luminosas en imágenes obtenidas por el Very Large Telescope (VLT).

Según el estudio, la pérdida de la observación es de hasta 28%, suficiente como para ser un gran obstáculo en el camino de los científicos porque los datos se vuelven imprecisos y de baja calidad.

En otras palabras, la contaminación lumínica creada por estos aparatos dificultaría la detección de galaxias distantes, exoplanetas y asteroides potencialmente peligrosos.

Por esto mismo es que la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) se encuentra en un estado de evaluación para determinar si es necesario aplicar las respectivas regulaciones.