La primera turbina eólica voladora de clase megavatio del mundo completa su primer vuelo

Su situación en la atmósfera no solo podría aprovechar la mayor potencia de las corrientes de aire, sino también adaptarse a condiciones meteorológicas complicadas.
China ha vuelto a protagonizar un hito tecnológico. Lejos de conformarse con sus demostraciones robóticas, acaba de llevar a cabo con éxito el primer vuelo de la que ya se considera la primera turbina eólica voladora de clase megavatio del mundo. Según los expertos, podría marcar un antes y un después en la evolución de los sistemas de energía eólica de gran altitud.
Básicamente, lo que propone esta innovación pasaría por abrir la puerta a una nueva generación de infraestructuras capaces de aprovechar los vientos más fuertes y constantes que soplan a miles de metros sobre la superficie terrestre. Es decir, que aunque pueda parecer similar a los modelos ya existentes, en realidad existen muchas diferencias a tener en cuenta.
La primera turbina eólica voladora cumple su objetivo
La primera turbina eólica voladora de clase megavatio, conocida más bien como S2000 y perteneciente a la categoría de tecnologías de energía eólica aerotransportada, resulta muy distinta a los aerogeneradores tradicionales que pueden verse hoy por hoy en parques eólicos terrestres y marinos.
Su diseño, ya de por sí, resulta de lo más llamativo. En lugar de una torre fija anclada al suelo, el dispositivo utiliza un gran aerostato inflado con helio que actúa como plataforma flotante. Además, integradas en su estructura se encuentran múltiples turbinas que giran impulsadas por los vientos de gran altitud. De hecho, durante la prueba se lograron alcanzar los dos mil metros de altura.
¿Y por qué este hito resulta tan revolucionario, tal y como recogen numerosos medios científicos? Pues primero de todo porque en semejante franja atmosférica, los vientos suelen ser más intensos y estables que a nivel del suelo. Lo cual permite una generación de energía más constante y, al menos esa es la teoría, también más eficiente. El prototipo logró generar varios cientos de kilovatios-hora de electricidad, suficiente para abastecer el consumo medio de una vivienda durante dos semanas.
Pero eso no sería todo. La gran ventaja de este tipo de tecnología radica precisamente en su acceso a corrientes de aire de alta energía que no pueden ser explotadas por turbinas convencionales. A mayor altitud, la velocidad del viento tiende a aumentar y su variabilidad disminuye, lo que reduce los periodos de inactividad. Y China ha demostrado que es posible hacerlo.
La tecnología de los cielos

En cuanto a su funcionamiento, el sistema volador está conectado a tierra mediante un cable que mantiene el aerostato anclado y transmite la electricidad generada hacia la red eléctrica. Este diseño elimina la necesidad de construir torres de cientos de metros y cimentaciones. O lo que es lo mismo reduce costes de materiales y facilitar su instalación en terrenos donde los aerogeneradores tradicionales no valen.
¿Y no es peligroso un invento tan alto? Los propios ingenieros aseguran que no. En caso de condiciones meteorológicas adversas, el sistema puede descender para no sufrir daños. Todavía quedan pruebas por realizar y ver cómo esta turbina eólica podría encajar por ejemplo con el tráfico aéreo. Pero a nivel de innovación, supone todo un acontecimiento. Además de un primer paso importante.