¿Sientes que la vida pasa demasiado deprisa? Un estudio revela quien puede ser el verdadero culpable: el sueño

¿Sientes que la vida pasa demasiado deprisa? Un estudio revela quien puede ser el verdadero culpable: el sueño
El sueño podría acelerar la sensación de que el tiempo pasa más deprisaImagen generada con IA

La falta de un descanso adecuado parece ser capaz de alterar las sensaciones que tenemos del pasado e incluso del presente, ya que afecta directamente al cerebro.

Suele decirse que la vida resulta cada vez más frenética. Además, la inmediatez con la que se busca y se genera todo actualmente también puede ayudar a provocar esa sensación. De hecho, ¿quién no ha sentido alguna vez que el tiempo pasa demasiado deprisa? Sobre todo a medida que se cumplen años, claro. Un nuevo estudio ha profundizado ahora en el tema.

Y lo más curioso del asunto es que sus conclusiones van en una dirección que no se suele comentar demasiado. Se sabe que el tiempo puede "variar" dependiendo de lo acomodado o no que se encuentre el cerebro. Pero lo que los científicos defienden es que el sueño es quien juega un papel determinante. O mejor dicho, la falta de él.

La relación entre la falta de sueño y el tiempo

La investigación en cuestión, como se publicó en su día, no tuvo demasiado misterio. Un grupo de personas jóvenes adultas fueron expuestas a una privación total de sueño durante 24 horas. Vamos, que estuvieron todo un día sin poder dormir. Lo cual, según los expertos, puede alterar de manera subjetiva la sensación que se tiene del paso del tiempo.

En realidad, no es la primera vez que se llega a una conclusión más o menos similar. En un trabajo compartido en su momento por Oxford Academy, se constató que la falta de sueño reduce la atención sostenida y la velocidad de procesamiento mental. O lo que es lo mismo, que es capaz de generar que intervalos igual de largos se puedan sentir más comprimidos.

La explicación es relativamente sencilla, parece. Cuando alguien tiene más sueño de lo que debería, esto afecta la estabilidad de las ondas cerebrales relacionadas con percepción y concentración. De ahí que suceda lo que los propios expertos denominan como "alterar nuestros relojes internos".

Es lo mismo, dice este estudio, que explica por qué si uno tiene sueño sus pensamientos y recuerdos pueden resultar más borrosos y por lo general confusos. Es algo que también interfiere con las redes prefrontales del cerebro que integran tiempo, emoción y juicio. Es decir, un proceso esencial para formar recuerdos ordenados y que tengan sentido a nivel cronológico.

El tiempo simplemente se desliza

Atendiendo a las explicaciones de los científicos, la conclusión a la que estos llegan es que, sin un descanso adecuado, la atención se fragmenta, y la mente es incapaz de registrar lo que sucede con precisión. ¿A qué conlleva eso? Pues a tener la sensación de que las horas se "deslicen" sin que parezca que uno las ha experimentado, vivido, realmente.

Así las cosas, da la impresión de que el clásico refrán que todo el mundo conoce y que dice que "quien mucho duerme poco vive", quizá no esté en lo cierto. No del todo.

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