Ya existe una defensa planetaria contra posibles asteroides peligrosos en riesgo de colisión hacia la Tierra

ESA

La misión Hera de la ESA ha despegado hacia el asteroide Dimorphos para analizar el impacto de la nave DART y mejorar nuestra defensa contra posibles amenazas espaciales.

La Agencia Espacial Europea (ESA) junto con la NASA ha dado un gran paso en la defensa planetaria con el lanzamiento de la misión Hera, que busca mejorar nuestra capacidad de desviar asteroides que podrían amenazar la Tierra

El despegue tuvo lugar ayer, 7 de octubre, en el Centro Espacial Kennedy, Florida, utilizando un cohete Falcon 9 de SpaceX, según European Space Agency. Su objetivo es alcanzar el asteroide Dimorphos, a unos 180 millones de kilómetros de la Tierra, en diciembre de 2026. 

Esta misión llega tras la exitosa colisión de la nave DART de la NASA contra el mismo asteroide en 2022, y pretende refinar las técnicas para desviar asteroides en caso de futuras amenazas.

Dimorphos es un pequeño asteroide que orbita a otro más grande, Didymos. La colisión de DART logró cambiar la órbita de Dimorphos, aunque el resultado fue más impactante de lo previsto.

Ahora, Hera busca recopilar datos que permitan entender mejor cómo se pueden desviar asteroides, ya que esto podría ser crucial si en el futuro se detecta un cuerpo que amenace con chocar contra la Tierra.

Misión Hera: cómo ayudará a mejorar la defensa planetaria

La misión Hera no solo se trata de un seguimiento a lo que hizo DART, sino que es una misión clave para mejorar las capacidades humanas de defensa ante asteroides. Hera recopilará datos críticos sobre el impacto que la colisión de DART tuvo en Dimorphos, evaluando aspectos como el tamaño, la masa, la forma y la órbita del asteroide. 

Esto permitirá a los científicos refinar los modelos sobre cómo un impacto deliberado puede alterar la trayectoria de un asteroide.

Dimorphos, de aproximadamente 150 metros de longitud, orbita alrededor de Didymos, que mide 780 metros. Ambos cuerpos forman parte de un sistema binario de asteroides. Cuando DART impactó contra Dimorphos, la nave logró alterar su órbita, lo que demostró que es posible modificar la trayectoria de un asteroide

Sin embargo, el cambio fue mayor de lo esperado, lo que indica que los modelos teóricos que se usan para calcular estos impactos no son tan precisos como se pensaba.

Hera buscará corregir esas imprecisiones mediante la recolección de datos detallados que permitirán entender mejor cómo se transfiere el impulso de una nave al impactar contra un asteroide. Esta información es vital para mejorar nuestra capacidad de defensa planetaria en caso de que un asteroide peligroso se dirija hacia la Tierra en el futuro.

Hera llevará a cabo una exploración detallada del lugar de impacto en Dimorphos. Para ello, la misión incluirá dos pequeñas sondas tipo cubesat, que se acercarán a la superficie del asteroide. 

Estas sondas tendrán la misión de cartografiar la superficie, medir el polvo generado tras el impacto de DART y, si es posible, aterrizar en el asteroide. Este trabajo permitirá a los científicos estudiar de cerca cómo el impacto cambió la forma y estructura del asteroide.

Además, las sondas medirán con precisión la masa y la densidad de Dimorphos, lo que permitirá afinar los cálculos sobre cómo reaccionan los asteroides cuando son impactados. Los datos obtenidos servirán para ajustar los modelos actuales y mejorar las estrategias de defensa en el futuro.

Con esta información, los científicos podrán determinar con mayor precisión la cantidad de energía necesaria para desviar un asteroide peligroso. En última instancia, el objetivo de Hera es preparar a la humanidad para un escenario en el que un asteroide amenace la Tierra, asegurando que tengamos las herramientas necesarias para desviar su trayectoria de manera efectiva.

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