Analizan más de 80 tipos de auriculares y descubren que la mayoría contienen sustancias nocivas para el sistema hormonal

Una investigación europea alerta sobre la presencia de químicos como el bisfenol en casi todos los auriculares. Aunque en bajas concentraciones, pueden dañar el sistema endocrino.
Los auriculares son uno de los productos de la industria tecnológica que más han crecido en popularidad en los últimos años gracias a los avances en los diferentes modelos y formatos inalámbricos que existen en la actualidad, pero una investigación acaba de poner en duda su seguridad.
Así se extrae de un estudio realizado por la organización sin ánimo de lucro checa Arnika y otras homólogas de Eslovenia, Eslovaquia, Hungría y Austria dentro de la iniciativa ToxFree Life, que se ha cofinanciado con fondos de la Unión Europea.
La investigación ha analizado 81 de los modelos de auriculares más populares en la actualidad, de 50 marcas diferentes como Apple, Beats, Samsung, Bose, JBL y Sennheiser, entre otras, de las que se tomaron 180 muestras de componentes de plástico rígido y blando para revisarse en laboratorio.
La conclusión principal es alarmante, ya que se han encontrado sustancias químicas peligrosas en todos los modelos estudiados, como alerta Arnika en un comunicado.
Los autores afirman que "los resultados ponen de manifiesto un fallo sistémico en la normativa sobre seguridad de los consumidores en todo el sector de la electrónica".
El bisfenol: qué es y cuáles son sus riesgos
La principal sustancia que se ha descubierto son los conocidos como bisfenoles. Tiene varios tipos, pero uno de ellos, el bisfenol A, es una sustancia química industrial utilizada desde los años 50 para fabricar plásticos de policarbonato (rígidos y transparentes) y resinas epoxi (revestimientos interiores).
Este químico es un disruptor endocrino que puede alterar el sistema hormonal, relacionado con problemas metabólicos y de salud, lo que ha llevado a restricciones en su uso alimentario.
El bisfenol A estaba presente en el 98% de las muestras analizadas en la investigación, y otras variantes como su sustituto, el bisfenol S, se encontraron en 3 de cada 4 modelos de auriculares.
En algunos casos, la concentración de bisfenoles detectada ha llegado a alcanzar los 351 mg/kg, superando ampliamente el límite de 10 mg/kg propuesto por la Agencia Europea de Químicos.
Los autores del estudio reconocen que la presencia de estas sustancias en los auriculares no es un riesgo para la salud inmediato, pero alertan sobre el riesgo de que puedan transferirse de los auriculares al cuerpo de los usuarios, especialmente a través del contacto con el sudor y la piel.
También advierten sobre los riesgos de exposición prolongada para determinados grupos de población vulnerable como adolescentes, a cuyas hormonas los disruptores endocrinos pueden resultar especialmente peligrosos.
En muchos casos los fabricantes no están haciendo nada ilegal, ya que utilizan sustancias químicas distintas a los disfenoles prohibidos, pero con efectos similares para la salud, algo que los autores han pedido a la Unión Europea que cambie para proteger a los consumidores.
Estas sustancias están presentes en el 100% de los modelos analizados, aunque se han apreciado diferencias que no son las que esperarías.
En los auriculares más baratos que no tienen marca el grado de contaminación observado de hecho ha sido más bajo que en los modelos de marcas conocidas. De la misma manera, en los productos vendidos en plataformas de ecommerce procedentes de China, las concentraciones no han sido las más altas y peligrosas que en el resto.
Además de los disfenoles, se han encontrado también otras sustancias potencialmente dañinas para la salud de los seres humanos en muchos auriculares como ftalatos, parafinas cloradas y retardantes de llama halogenados.

Roberto Corrales
Redactor
Roberto Corrales escribe sobre actualidad tecnológica, prueba dispositivos de todo tipo y escribe reportajes.