Cómo usar el modo seguro de Windows 11 para solucionar problemas: incluso la pantalla azul de la muerte

Aprende a superar los errores del sistema de Microsoft con el modo a prueba de fallos. Ni la pantalla azul de la muerte debería afectarte cuando tu PC esté en este estado.
Desde hace un tiempo, Windows 11 ha presentado varios errores en la versión 24H2, y aunque la mayoría han sido solucionados, sigue habiendo bugs o problemas que podrían ser molestos para los usuarios afectados.
Ahora que la versión 25H2 está en camino y el soporte de Windows 10 finalizará pronto, lo mejor es tomar las precauciones para evitar todo tipo de inconvenientes, incluyendo la pantalla negra o azul que se ha reportado en muchos casos.
Ya sea que tengas un ordenador portátil Asus o de cualquier otra marca, así como un PC compatible con este sistema operativo, tienes que saber que los errores podrían llegar en cualquier momento y para poder evadirlos es necesario hacer uso del Modo Seguro.
¿Qué es el Modo Seguro y para qué sirve?

Al igual que el Modo S de Windows, el Modo Seguro, también conocido como Modo a Prueba de Fallos o Safe Mode, forma parte de las herramientas nativas del SO y es una de las implementaciones de seguridad que pueden salvarte de muchas situaciones desfavorables.
El objetivo de esta modalidad es que el sistema pueda ejecutarse de manera adecuada a pesar de los posibles errores que estén impidiendo un arranque habitual o influyan en las funciones y apps. De este modo, solo usa los archivos y controladores básicos o necesarios para dejar a un lado los obstáculos.
Si utilizas VirtualBox, apps para capturar la pantalla de Windows 11, Microsoft Edge u otras plataformas y te están dando problemas, hacer que tu ordenador entre en este estado estricto, permitirá que esos inconvenientes puedan ser solucionados de una forma más efectiva sin impedimentos que detengan los procesos.
De hecho, en este modo no se ejecutan drivers de accesorios, ni programas de terceros o videojuegos, pues la idea es que puedas usarlo como un método de arranque alternativo para resolver los bugs o dificultades como el pantallazo azul de la muerte, el cual podría aparecer en cualquier momento.
Esto hace que su uso sea esencial para realizar un diagnóstico de problemas efectivo, eliminar malwares peligrosos, borrar programas determinados, aplicar cambios específicos en la configuración o arreglar errores de inicio y compatibilidad.
Hay que considerar que solo es efectivo para problemas de software, por lo que si hay algún mal funcionamiento en el hardware, igual no servirá de mucho y el componente dañado no es reparado o reemplazado. Además, podría ser fácilmente confundido con el Arranque Seguro (Secure Boot), pero en realidad es una característica distinta.
Cómo activar el Modo Seguro de Windows

En Windows 11 Pro y Windows 11 Home tienes la capacidad de habilitar el Modo Seguro cuando quieras. Existen dos maneras de hacerlo, la primera es simplemente mantener presionado el botón Shift de la izquierda para ir al Menú y seleccionar Reiniciar. Una vez que cargue la interfaz de opciones, puedes soltar Shift.
La otra forma es reiniciando el ordenador y accediendo al menú de arranque con F8, Supr, o la tecla correspondiente dependiendo el modelo de tu ordenador. Pues bien, una vez aquí, es necesario que sigas los pasos Solucionar Problemas>Opciones Avanzadas>Opciones de Inicio>Reinicio.
Cuando cargue, te aparecerán varias opciones para iniciar la modalidad, por lo que vas a tener tres diferentes: Modo Seguro, Modo Seguro con Funciones de Red o Modo Seguro con Símbolo del Sistema. Elige la que más se adapte a lo que necesitas, aunque la más recomendada es la de Internet, ya que si necesitas resolver algo concreto, podrás usar el navegador.
Después de decidirte, verás un cambio drástico en la interfaz, con un fondo negro y funcionalidades reducidas a las más esenciales. Aquí puedes centrarte en hacer un análisis de virus con algún programa o acceder a las opciones de soluciones de problemas.
Al finalizar tus acciones en este estado, para regresar a la normalidad es necesario que reinicies el sistema, pero esta vez sin pulsar Shift o hacer uso del otro método mencionado. Así, Windows 11 volverá a ser el mismo de antes.
Tal y como puedes apreciar, el proceso no es nada complicado y cada vez que lo necesites, puedes activarlo para aprovechar todas sus cualidades con el fin de deshacerte de los errores. De igual manera, si no te termina de convencer este SO, también tienes alternativas como las distribuciones de Linux que son estables.