Después de probar el TCL A400 Pro Nxtvision tengo claro que no compraría un televisor con un aspecto diferente a un cuadro

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La tecnología integrada en el hogar se materializa con uno de los últimos televisores lanzados por TCL, que es fino y estéticamente agradable.
Estas últimas semanas he estado probando el TCL A400 Pro Nxtvision, un televisor que no parece lo que es a simple vista y que, aunque su estética puede ser uno de sus principales reclamos, reúne unas características que cualquiera querría en su hogar.
Nunca había probado un televisor como éste, con los marcos que simulan ser un cuadro, tal y como ya sucede en modelos de otras marcas. Simplemente, me había acostumbrado a entrar en casa y ver un amplio panel negro, sin nada representativo.
Reconozco que ya me había acostumbrado a un panel antirreflejos como el que trae este modelo, ya que mi televisor habitual dispone de esta tecnología. Lo que no sabía es que sus marcos, mucho más visibles que los del Samsung Micro RGB R95H, le dan un aspecto muy distintivo.
La compañía tecnológica presentó este modelo el pasado mes de abril, bajo el concepto de Nxtvision Art TV, un modelo que fusiona el diseño ultradelgado y combina la potencia QD-Mini LED con una estética digna de una galería de arte.
Aunque, irremediablemente, se le puede comparar con The Frame de Samsung, ésta de TCL brilla por muchas de sus características. Empezando, por ejemplo, por su precio, más bajo que el de su competidora surcoreana.
TCL A400 Pro Nxtvision
Nota92

El TCL A400 Pro Nxtvision es un televisor que viene con pantalla QD-Mini LED antirreflejos y un característico diseño inspirado en un marco, que puede pasar por una obra de arte en el hogar
Características del TCL A400 Pro Nxtvision
| TCL A400 Pro Nxtvision | |
|---|---|
| Pantalla | LCD de 65 pulgadas (3840 x 2160) 4K UHD 400 nits uso típico Panel HVA 93% DCI-P3 |
| Formatos HDR | HDR10+ |
| Accesorios | Controlador Soporte para mesa |
| Sistema operativo | Google TV |
| Sonido | 2 altavoces x 10W Dolby Atmos Canal de sonido 2.0 |
| Conectividad | Bluetooth 5.4 WiFi 5 HDMI 2.1 (eARC y ARC) HDMI CEC AMD FreeSync |
| Dimensiones | 1898 x 1085 x 41.9 mm |
| Peso | Sin soporte: 33.5 kg Con soporte: 34.5 kg |
| Extras | Google Assistant Game Master Miracast |
| Precio | 1.099 euros |
Diseño artístico para una pantalla que merece brillar
Este televisor de TCL se vende nada menos que en siete tamaños diferentes, que van de las 32 a las 98 pulgadas, pasando por las 43, las 55, las 65, las 75 y las 85 pulgadas. Yo he probado la de 65 pulgadas, un tamaño más que suficiente para comprobar sus grandes virtudes.
La primera es indudable: su diseño. Está inspirado en el marco de un cuadro y viene en un color roble muy favorecedor que, sin duda, lo diferencia de cualquier otro televisor. Aunque ya los hay sin prácticamente bordes, éste los tiene muy finos.
La parte trasera tiene un color negro mate y es prácticamente lisa, porque los conectores de los cables se alojan muy discretamente en sus laterales. Las patas de soporte, por otra parte tienen la misma tonalidad, además de que son alargadas, lisas y muy fáciles de montar, aunque necesitarás destornillador.

No está de más mencionar que este televisor se puede colocar de hasta tres maneras diferentes: bien en la pared, lo que refuerza sin duda ese efecto de obra artística que comentaba anteriormente, sobre una mesa y sobre un soporte de suelo móvil. Estas últimas, se adquieren aparte.
La pantalla, por su parte, es mate gracias a que incorpora la tecnología denominada HVE, con un revestimiento antirreflejos de nanocristales que no solo suaviza los reflejos, sino que también garantiza una especie de acabado similar al de un lienzo.
Dispone, además, de tecnología QLED, de modo que ofrece una paleta de colores amplia y también tonos más puros y, aunque particularmente me gusten los contrastes y los cores más apagados, muchas veces he tenido la sensación de ver la pantalla un poco oscura. No obstante, profundizaré en este aspecto en el próximo apartado.

A nivel de conectividad, ni yo ni creo que nadie podría echar en falta nada en este televisor, porque su tamaño compacto no es significado de escasez, sino todo lo contrario. En realidad, hay puertos para todo lo que te propongas.
Concretamente, cuatro puertos HDMI. Uno de ellos soporta la tecnología de barras de sonido eARC 4K de 144 Hz y dos 4K de 60 Hz. También dispone de puerto USB 2.0 y 3.0, así como puerto de salida LAN, demás de que soporta WiFi 6 y Bluetooth 5.4.
Finalmente, sobre el mando, solo comentar que tiene lo mínimo para que no tengas dudas a la hora de buscar una opción, algo que agradezco especialmente cuando pruebo controladores con tantos botones que no sé para qué sirve cada uno.

Tiene acceso directo a algunas plataformas en streaming, como YouTube, Netflix y Amazon Prime, así como a los canales de la televisión normal favoritos y también al micrófono de Gemini. Y, aunque podría ser más achatado, es lo suficientemente cómodo par que no te sobre al utilizarlo.
Ah y, curiosamente, dispone de un botón que te da acceso directo a una proyección de diapositivas, haciendo gala del formato cuadro que viene a representar su marco, que simula ser madera. Una vez te dé por investigar este álbum, vas a encontrar todo tipo de obras, algunas de ellas estáticas, otras en movimiento y otras tantas generadas por inteligencia artificial.
Imagen de matrícula, con un sonido que claramente necesita mejorar

Un televisor como este, que supera los 1.000 euros, no puede ofrecer una mala imagen, pero, en mi opinión, parte de un formato un poco más oscuro del habitual. Aunque particularmente me ha gustado, he tenido que ir modificando los valores de brillo para llegar al punto más óptimo.
Es interesante, no obstante, que el máximo de brillo sea 100 y el mínimo 0, que, aunque no lleva la pantalla a negro, es perfecto para cuando quieres verla a oscuras y, sobre todo, cuando buscas consumir muy poco.
Si no te aclaras con el punto adecuado de brillo, puedes pasar directamente a probar alguno de sus filtros o modos de imagen. Entre ellos se encuentran el de Deportes, para darle un punto más de luz, Filmmaker Mode, con algo de grano en la imagen, y el Inteligente. Este último estudia lo que hay en pantalla y aplica la capa que considera según el contenido que estés visualizando.

Aunque el Estándar es el formato más sostenible, porque activa automáticamente el modo de bajo consumo, lo más probable es que optes por dejar puesto el Inteligente, que también analiza el entorno para darle más brillo, claridad o color según las condiciones de la habitación.
El apartado de sonido, en cambio, no merece tantos piropos como sí debe tener el de imagen. Este, en realidad, lo eclipsa y es difícil defender que un modelo que tiene un precio como éste tenga tan pocas opciones de personalización.
Si bien es cierto que puedes utilizarlo sin barra de sonido, estoy convencida de que con una mejoraría ampliamente la experiencia, más si este complemento dispone de su propio mando. Esto lo he pensado principalmente a la hora de configurar perfiles de sonido.

En este televisor no es posible, porque no cuenta con un apartado dedicado ni tampoco con un ecualizador. En su defecto, puedes modificar valores como Definición y Surround Virtualizer. Por el contrario, puedes cambiar el Modo de sonido y escoger entre opciones como Voz clara, para mejorar los diálogos, o Deportes.
Una opción interesante es la de Inteligente, que adapta la claridad de voz y el potenciador de bajos según el contenido que estés visualizando y, generalmente, no se equivoca, aunque prefiero ver todo con el modo Cine, que le da más profundidad de campo sonoro a cualquier contenido.
Finalmente, destacar que y que también puedes seleccionar el procesamiento de audio (Dolby Atmos o DTS Virtual:X) e indicar si tu televisor está anclado en la pared o sobre una mesa, aunque no he notado gran diferencia entre un formato y otro.
Uso sencillo y un SO inteligente potenciado por Gemini

Este televisor funciona con el sistema operativo de Google TV OS, de manera que es compatible con la inteligencia artificial de esta marca, Gemini, a la que, como decía, puedes acceder directamente desde el controlador. Éste dispone de un botón que viene en los colores habituales de la marca y que te evita que andes tecleando lo que deseas buscar.
Me ha sorprendido que, ante peticiones algo complicadas, como puede ser que busque una película con un título difícil de pronunciar o un vídeo con un título en un idioma que no domine, lo ha pillado a la primera la mayoría de las veces.
Conviene recordar que Gemini para TV responde en función del perfil de Google que esté abierto, a fin de garantizar una experiencia más personalizada. Por eso mismo, también recoge y procesa los datos y el contenido que se transmita al televisor, para ofrecer información más completa.

Por lo general, no he encontrado grandes complicaciones a la hora de buscar determinados contenidos en este televisor, debido a que Google TV tiene un formato bastante intuitivo y, bajo mi punto de vista, ordenado.
Así, en la parte superior de la interfaz ofrece botones como Películas, Series y Aplicaciones, para que realices las búsquedas a tu conveniencia, con una pantalla de Inicio que reúne todo lo que has visto con anterioridad en orden temporal.
Gracias a eso, he podido pasar de ver contenidos en mi móvil directamente a esta TCL, que se ha sincronizado rápidamente con mi cuenta iniciada en Prime Video o YouTube de mi smartphone para empezar a reproducir los capítulos donde los dejé.
¿Merece la pena comprar el TCL A400 Pro Nxtvision?

Este televisor de TCL es muy fácil de recomendar por todas las características que lo hacen atractivo. Para empezar, su diseño, que no rompe con la estética del hogar, así como por su peso, relativamente ligero al de otros televisores, y su fácil montaje.
Su pantalla antirreflejos es otro de los motivos por los que recomendaría este modelo, aunque si lo que te interesa es el sonido, lo haría con una barra de sonido que pueda darle el sobresaliente que merece en este apartado.
Valoración
Nota 92
Si tienes una ventana cerca de donde quieres poner un televisor, no cabe duda de que este de TCL es la opción idónea, por su grosor, que es mínimo, así como por su estética y su pantalla. No solo te permite ver bien cualquier contenido, sino que se adapta de manera inteligente a lo que estés viendo.
Lo mejor
- Panel antirreflejos
- Diseño artístico y sofisticado
- Peso y montaje
Lo peor
- El audio necesita mejorar
- Tiende a oscurecer la imagen



