En la era de la IA, Casio vende millones de calculadoras: "Siempre te dan la respuesta correcta, y no sufren alucinaciones"

Cuando los números tienen que ser correctos y exactos, nada hay más fiable que una calculadora. No te la va a jugar, como hace a menudo la IA.
Hay productos que siempre están ahí, aunque posiblemente hace tiempo que no los usamos. Es el caso de las calculadoras. “¿Eso aún existe?”, se preguntarán algunos. No solo existen, sino que siguen vendiendo millones. Es el caso de las calculadoras Casio, que han vendido 39 millones de unidades en el último año fiscal.
La mítica marca Casio vive al margen de los avatares de la tecnología. Es inmutable, nada parece afectarla. Ni los móviles, ni los relojes inteligentes, ni la IA, han variado su rumbo. Sigue vendiendo millones de relojes no inteligentes. Y, por lo visto, también calculadoras. Apenas han cambiado en 50 años, pero ahí siguen.
Sato Tomoaki, director general sénior de la División de Educación de Casio, sentencia en una entrevista en AFP: “Una calculadora siempre te da el resultado correcto. Y no sufre alucinaciones”. Una verdad como un templo.
Por qué Casio vende tantas calculadoras
El fabricante japonés puso a la venta su primera calculadora en 1965, con la primera calculadora personal que podía llevarse en el bolsillo. Para celebrar el 60 Aniversario, hace poco presentó una nueva calculadora solar.
Es también mundialmente famosa por sus relojes con calculadora integrada, con los que soñaban los niños de los años 80. Hace unas semanas presentó un reloj con calculadora como el que llevaba Marty McFly en la película Regreso al futuro.
Hoy en día tenemos calculadora en el móvil, el smartwatch, el ordenador, la tablet… Sirven para algunas operaciones, pero no para trabajar o estudiar, porque la pantalla se apaga, y los paneles táctiles no son precisos. Nada hay más rápido y fiable que una calculadora de botones físicos.
Este año Casio ha vendido 39 millones, recuperándose de la crisis de la pandemia, en donde cayeron a 31 millones.
Sato Tomoaki reconoce que sus mayores ventas están en los países en vías de desarrollo, porque en muchos lugares la conexión a Internet se corta, o no es fácil cargar la batería, así que una calculadora a pilas, o con energía solar, es muy útil. También son más baratas que los móviles, por eso sus mejores clientes son los niños. Además resisten mejor los golpes y caídas que un móvil o portátil.
Pesea a los smartphones y ordenadores, pese a la IA, los estudiantes, científicos, y muchos comercios, siguen comprando calculadoras Casio, porque saben que el resultado siempre va a ser el correcto. Ni la IA más potente, puede garantizar eso.
